Análisis feminista de las políticas de internet

Cambiando nuestra visión de las TIC

¿Por qué internet es un asunto feminista?

PARM de APC
PARM de APC on 15 Abril, 2012 - 15:52 on 15 Abril, 2012 - 15:52
El Programa de apoyo a las redes de mujeres forma parte de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones. El PARM de APC realiza campañas, capacita, hace investigaciones, evaluaciones e incidencia política en las áreas de derechos en internet, sexualidad, eliminación de la violencia contra las mujeres y empoderamiento económico.
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El programa de mujeres de la red progresista en linea más antigua define sus temas prioritarios para el 12º Foro Internacional de AWID, que reunirá a más de 2000 activistas por los derechos de las mujeres de todo el mundo entre el 19 y el 22 de abril de 2012 en Estambul, Turquía.

1. Yo, cuerpo y autonomía
Internet es un canal esencial para acceder a información que de otra manera sería difícil hallar debido a la existencia de regulaciones, medios monopólicos y censura de parte del estado y de la cultura. El acceso a información vital, como servicios de apoyo a sobrevivientes de violencia contra las mujeres, temas de salud reproductiva o derechos sexuales permite que las mujeres tomen decisiones sobre sí mismas, su vida y su cuerpo y ejerzan su autonomía y autodeterminación. El control y la propiedad de las tecnologías de internet también pueden resultar en una sensación de empoderamiento personal. Garantizar un acceso igualitario y significativo a internet incluye temas de costos, disponibilidad, contenido relevante, privacidad y seguridad.

"El acceso a la tecnología es hoy por hoy la tercera prioridad a la que se enfrentan las mujeres en el mundo, por detrás de la pobreza y la violencia doméstica"
- Programa de Naciones Unidas sobre Desarrollo y Género

2. Cultura y sociedad
Internet puede ser un espacio importante donde involucrarse en la construcción de la cultura y la sociedad. Las mujeres y niñas pueden expresar sus diversas realidades sin las restricciones impuestas por el tamiz de instituciones como los medios de difusión. Esto significa que pueden proliferar diferentes discursos, que además pueden desafiar o desarticular las normas que discriminan o silencian a sectores marginados de la sociedad. También permite que las mujeres y niñas superen las limitaciones de movilidad, cultura y costos para formar comunidades, discutir preocupaciones comunes, brindarse apoyo mutuo, crear conocimiento y organizarse para el cambio. Sin embargo, la creciente censura y regulación de los espacios en línea, como el ataque o bloqueo de sitios LGBT o las tácticas de silenciamiento mediante un discurso misógino dirigido contra blogs feministas amenazan con reducir nuestros espacios y limitar nuestra libertad de expresión.

“Las organizaciones del movimiento feminista han estado debatiendo la necesidad de realizar cambios en el sistema de medios de nuestros países, con el fin de garantizar la libertad de expresión y el derecho a la comunicación para tod@s y no solo para aquellos que tengan poder político o económico y la propiedad de los medios... Para las mujeres, el acceso de banda ancha es una herramienta esencial de inclusión social, salud, acceso a la educación, trabajo y generación de ingresos, acceso a la información y de libertad de expresión.”
- Carta abierta del movimiento feminista, Brasil

3. Poder económico y desarrollo
Internet también trajo nuevos modelos económicos basados en la apertura y en compartir, como el movimiento de software libre y de fuente abierta, el copyleft para incrementar la circulación cultural y de conocimientos en el dominio público y el financiamiento colectivo para movilizar recursos del público. Muchos gobiernos dedicaron recursos a mejorar la infraestructura de internet en el marco del desarrollo económico. El acceso comunitario a internet y a través de telefonía móvil en zonas rurales amplía las opciones de vida y bienestar de las mujeres. La creciente imposición de los derechos de propiedad intelectual y la erosión de la privacidad en línea amenazan este marco de apertura y su potencial para formas alternativas de circulación del capital.

“El paradigma de los conceptos de público y privado acaba por traducirse en impotencia judicial ante casos de violencia contra las mujeres en línea o redunda en la aprobación de leyes proteccionistas que perjudican el ejercicio de derechos de las mujeres como el derecho a la información o el derecho a la privacidad.”
- Florencia Goldsman y Flavia Fascendini, Genderit.org

4. Participación pública y política
En años recientes vimos cómo ciudadanos y ciudadanas comunes se reunían para exigir cambios en el gobierno, la cultura y las ideologías de mercado – desde la campaña Pink Chaddi y la construcción colectiva de un mapa de la violencia contra las mujeres, hasta los levantamientos en los países árabes y el movimiento Occupy Wallstreet. Internet cumplió un rol clave como sitio donde formar alianzas y comunidades, hacer visibles las violaciones, movilizar apoyos y crear espacios para la acción. Es un ámbito público importante para la protesta política donde convergen diferentes actores, luchas y preocupaciones para formar o transformar normas, opinión pública y, a su tiempo, políticas. Los gobiernos exigen mayor control sobre la forma en que se rige internet, a la vez que delegan sus responsabilidades al sector privado para que éste haga cumplir la ley o garantice el respeto a los derechos humanos.

“En muchos de los movimientos de mujeres, las cuestiones asociadas a la gobernanza de internet son consideradas menos urgentes o no hay una clara comprensión del alto grado en que la internet es un recurso clave y juega un rol central en nuestras sociedades... tenemos que preguntarnos cuál visión de internet queremos que prevalezca porque, aun si la sociedad civil no está presente, las empresas y gobiernos si están.”
- Margarita Salas, Genderit.org

Lo que falta en muchos de estos debates es el compromiso activo de los movimientos de derechos de las mujeres y derechos sexuales para promover marcos de gobernanza de internet con centro en nuestros derechos, intereses y participación. Como feministas debemos recuperar nuestro espacio para la libertad de expresión, de asociación y la participación pública y exigir un marco transformador firmemente arraigado en los derechos humanos de las mujeres.

 

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