Análisis feminista de las políticas de internet

Cambiando nuestra visión de las TIC

Acoso callejero y tecnologías, nuevas respuestas a viejos problemas

Florencia Flores Iborra
Florencia Flores Iborra on 14 Diciembre, 2012 - 13:28 · América Latina
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Florencia estudió filosofía en Instituto de Profesores Arigas (IPA) de Montevideo, Uruguay. Trabajó para APC como integrante del equipo del Monitor de políticas de TIC en América Latina. Actualmente participa del Programa de derechos de las mujeres de APC y escribe para GenderIT.org.
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El acoso en la calle es una de las formas más generalizadas de la violencia de género. Para combatir esta problemática tan naturalizada, un grupo de activistas lideran la iniciativa internacional ¡Atrévete! o Hollaback.

Mediante la recopilación de relatos e imágenes buscan difundir historias, denunciar la violencia que existe en las calles. ¡Atrévete! está creando una iniciativa multitudinaria para acabar con el acoso callejero.

En una entrevista especial para GenderIT.org, Inti María Tidball-Binz (1), directora del capítulo argentino de Hollaback, destacó el papel que juegan las tecnologías para combatir la violencia sexual a nivel internacional, además de denunciar el trabajo que realizan las redes de trata.

Florencia Flores Iborra: Como parte de la iniciativa ¡Atrévete! ¿Qué evolución han visto en los casos de violencia contra las mujeres con el avance de las tecnologías? ¿Cómo se están usando los celulares y otros dispositivos móviles, tanto para ejercer la violencia como para defenderse de ella o denunciarla?

Inti María Tidball-Binz: Es una pregunta compleja y desde nuestra experiencia difícil de responder. Como organización no tenemos estadísticas acerca de la evolución del uso de las nuevas tecnologías por parte de las mujeres. En ¡Atrévete! Nueva York utilizan en los teléfonos celulares una aplicación para mandar historias al sitio. Si bien en Argentina también se pueden usar aplicaciones de este tipo, se dificulta promoverlas. Esto implica generar diferencias entre las mujeres que acceden a aparatos más sofisticados. Es una manera de profundizar las brechas, además de dejar afuera a mucha gente. Sin lugar a dudas se trata de herramientas con muchas posibilidades. Es importante y necesario pensar cómo empoderar a las mujeres con la apropiación de este tipo de tecnologías.

Igualmente, creo que son muy interesantes los fenómenos que se dan en torno al uso y abuso de este tipo de dispositivos. En cuanto al manejo positivo, conozco varios casos de organizaciones de mujeres que utilizan los celulares como parte de promoción de sus actividades o realización de convocatorias por mensajes de texto. El uso de las redes sociales también es una herramienta muy potente a la hora de difundir campañas, materiales y recursos, o incluso para denunciar casos concretos de violencia. En nuestra experiencia y, al trabajar con situaciones de acoso callejero, los celulares se convierten en un medio para registrar, documentar y denunciar a los agresores.

Las agrupaciones de mujeres han adoptado el uso de celulares como forma de organizarse. Los dispositivos móviles se presentan como una gran herramienta para facilitar el trabajo en red. Construye lazos, genera vínculos. La tecnología en sí misma no es buena o mala. El problema radica en quienes la emplean, es allí donde se manifiesta su buen o mal uso. Un ejemplo de ello es el fenómeno de Chicas Bondi.

Se trata de un proyecto de un fotógrafo anónimo, su finalidad es retratar rostros de chicas que viajan en colectivos de Buenos Aires. Con un iPhone 4 (con aplicación Hipstamatic) se registran fotos que luego aparecen en una cuenta de Facebook que posee 41 mil seguidores, una especie de ventana con más de 300 imágenes de viajeras que pueden llamar la atención de cualquier usuario de transporte público. En base al éxito del sitio se realizó una muestra titulada Sin pose y sin permiso, que cuenta en su mayoría con imágenes publicadas sin el consentimiento de las mujeres protagonistas.

Desde ¡Atrévete! entendemos que estos comportamientos solo promueven las redes de trata. La página de Chicas Bondi se convierte en un catálogo confeccionado a medida para las redes de trata. No se puede analizar este fenómeno de forma aislada. Hablamos de un uso a conciencia de las fotografías, con fines explícitos. Se hace imprescindible comprender que con acciones de este tipo se fomenta la violencia de género.

En días donde la justicia le da la espalda a las víctimas de las redes de trata (caso Marita Verón), se hace más imprescindible promover la denuncia de la vulneración de estos derechos.

FFI: ¿Cuáles son los derechos que se vulneran con una iniciativa del tipo de la de Chicas Bondi?

IMT-B: Fenómenos de este tipo, dan cuenta cómo la violencia que se ejerce contra las mujeres en la vida cotidiana se reproduce simbólicamente en la red. Chicas Bondi es una prueba de ello.

A mi juicio no es algo a lo que podamos definir como arte. El supuesto de “la obra” se basa en la violación de los derechos del otro. En este contexto, creo que no se lo puede analizar como un fenómeno artístico. Sería interesante detenerse a comprender por qué este tipo de conductas son aplaudidas y festejadas en la red. Pienso que eso es más importante que detenerme a pensar si se trata de arte o no.

En Chicas Bondi existe una concepción machista del mundo, que asume que las mujeres retratadas son un objeto, con el agravante, a su vez, de que promueve los propios intereses de quien registra las imágenes. Bajo el amparo del “arte” el autor (que paradójicamente, solicita que se le respete el derecho a mantener su anonimato*) editó un libro, realizó una exposición. Favorece su prestigio a cuesta de las mujeres.

Es importante conocer nuestros derechos, porque a pesar de las diversas interpretaciones de los jueces, la ley nos ampara. La publicación de imágenes sin consentimiento de quienes son retratadas está penada por el Código Civil.

“El que arbitrariamente se entrometiere en la vida ajena, publicando retratos,
difundiendo correspondencia, mortificando a otros en sus costumbres o
sentimientos, o perturbando de cualquier modo su intimidad, y
el hecho no fuere un delito penal, será obligado a cesar en tales
actividades, si antes no hubieren cesado, y a pagar una indemnización
que fijará equitativamente el juez, de acuerdo con las circunstancias; además,
podrá éste, a pedido del agraviado, ordenar la publicación de la sentencia en un
diario o periódico del lugar, si esta medida fuese procedente para una adecuada
reparación.” (Artículo 1071 Bis del Código Civil)

En ¡Atrévete! apoyamos el arte y la cultura en todas sus manifestaciones, pero el ejercicio de ese derecho no debe ser abusivo y tiene límites impuestos por la ley.

“El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de
una obligación legal no puede constituir como ilícito ningún acto.
La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos.
Se considerará tal al que contraríe los fines que aquélla
tuvo en mira al reconocerlos o al que exceda los límites
impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres.
(Artículo 1071 del Código Civil)

Experiencias de este tipo vulneran la privacidad y los derechos de las mujeres. Tenemos que ganar terreno en estos ámbitos. Casos como los de Chicas Bondi, nos muestran que debemos redoblar los esfuerzos.

“Los derechos de cada hombre están limitados por los derechos
de los demás, por la seguridad de todos y por las justas exigencias del bienestar general
y el desenvolvimiento democrático.” (Artículo 28 Declaración Americana de los Derechos y
Deberes del Hombre)

“El derecho a la intimidad es un derecho personalísimo
que no puede ser violado con una publicación so pretexto de que se trata de
una manifestación cultural. Ningún derecho es absoluto y está sujeto a las leyes
que reglamenten su ejercicio.” (Artículo 28 Constitución Nacional)

Dentro de ¡Atrévete!, espacio donde milito desde el año 2010, entendemos que este tipo de conductas son una forma más de ejercer el acoso, se trata de un acto de violencia y hay que pelear para erradicarlo.

FFI: ¿Cuáles te parece que son las respuestas posibles o en todo caso, más eficaces, a la hora de manifestar oposición y rechazo a iniciativas como Chicas Bondi? ¿Han tenido algún tipo de experiencia con los llamados intermediarios de internet?

IMT-B: Hay dos experiencias que ayudan a combatir la violencia, la documentación y registro del acoso callejero. Los celulares son una herramienta muy sencilla de usar y de fácil acceso y que colaboran con este propósito.

Paralelamente, la difusión de testimonios en espacios de grupos de mujeres que hayan sufrido este tipo de agresiones ayuda a vencer las barreras de la denuncia.

Existen muchos mitos en relación a estos temas. Por ello es fundamental generar los espacios de contención adecuados para poder dar soporte a las mujeres que se animan a contar sus historias.

FFI: ¿Ves diferencias entre la respuesta a la violencia callejera de género de parte de las “nativas digitales”, o sea la generación de chicas que nacieron con acceso a las TIC, y las denominadas “migrantes digitales”? ¿Te parece que se apropian de la tecnología de otra forma para combatir la violencia hacia las mujeres, sea en línea o fuera de ella?

IMT-B: ¡Atrévete! se originó en Nueva York cuando una mujer que fotografió a un hombre masturbándose en el tren, tras ser ignorada por la policía, publicó la imagen en Flickr, lo que causó una serie de relatos sobre situaciones de acoso callejero.

La mayoría de nuestros seguidores son mujeres que rondan los 18 y 35 años, es decir nativas digitales.

Nuestro objetivo es tener llegada a la gente más joven ya que son las principales afectadas, porque es la edad en la que están más expuestas al acoso callejero, además de ser quienes menos recursos tienen.

Reflexionar sobre lo terrible que es el abuso no lo va a hacer desaparecer. Es necesario que las mujeres venzan las barreras, se animen a denunciar la violencia. Estas acciones pueden producir un cambio real. Para ello ¡Atrévete! a ideado una serie de recursos para identificar el abuso.

Asimismo en el sitio web del movimiento se pueden conocer algunos servicios que trabajan con estos temas.

La educación tiene una cuenta pendiente con la violencia y por ello organizaciones como ¡Atrévete! buscan brindar nuevas respuestas a un problema tan antiguo como es el del acoso callejero. Estamos trabajando. Falta mucho por hacer, pero de a poco vamos avanzando. Las tecnologías juegan un rol fundamental en este proceso, está en nosotras saber dar la batalla y conquistar espacios.

Como comunicarse con ¡Atrévete!
La mejor forma de contactarnos es mandando un mail a bsas@ihollaback.org
Twitter: @AtreveteBA
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Footnotes

(1) Inti María es activista en ¡Atrévete! Hollaback Buenos Aires desde octubre 2010, con experiencia en el ámbito de los derechos humanosi en Argentina forma parte de campañas activistas que se enfocan en la interseccionalidad y en el abuso de géneroi en la sociedad, incluyendo la dirección de Hollaback.

 

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