Azerbaiyán: cuando la seguridad en línea es sinónimo de seguridad personal

El séptimo Foro de gobernanza de internet se realizará en Baku, Azerbaiyán, del 6 al 9 de noviembre de 2012. Zooey Schock de GenderIT.org conversó con la veterana activista Dra. Leyla Yunus sobre la libertad en internet y la capacidad de organización en Asia pos soviética.


Zooey Schock (ZS): Cuénteme qué hace y cuánto tiempo lleva haciéndolo.


Dra. Leyla Yunus (LY): Soy doctora en historia de Azerbaiyán. Comencé a hacer campañas por los derechos humanos bajo el régimen soviético, no como defensora de los derechos de las mujeres, sino como defensora de los derechos humanos.


En 1994, algunas creamos la Society of Women of Azerbaijan for Peace and Democracy y el Institute for Peace and Democracy (IPD). Dirijo el IPD desde 1995. El instituto tiene cinco departamentos: protección de los derechos humanos, sociedad y estado, estudios sobre conflicto y migración, problemáticas de mujeres y problemáticas de la juventud. Sin embargo, notamos que al departamento de mujeres acudían demasiadas mujeres con necesidad de apoyo, por lo que en 2001 creamos el primer, y todavía único, Women Crisis Centre (Centro para Mujeres en Crisis o CMC). En los diez años siguientes, cerca de diez mil mujeres acudieron al CMC y ese trabajo me convirtió en defensora de los derechos de las mujeres.


ZS: ¿Con qué frecuencia utiliza medios sociales o internet en su función como directora del IPD o personalmente para organizar campañas?


LY: No puedo decir que en Azerbaiyán utilicemos demasiado los medios sociales. En Indonesia, por ejemplo, internet y los medios sociales están más extendidos que en Azerbaiyán. Es una anterior república soviética y nuestra generación no la adoptó de manera extensa. Por supuesto que IPD tiene su sitio web (www.tt-ipd.info) y su página de Facebook y publicamos informes y declaraciones en línea.


En los últimos cuatro o cinco años intentamos llevar adelante campañas en línea en busca de apoyo internacional, como cuando el Ministro de Gobierno Interior hizo un juicio en mi contra. Recibimos muchas cartas de apoyo de la comunidad internacional que publicamos en Facebook. Varias organizaciones internacionales enviaron declaraciones al Procurador del Ministerio de Gobierno Interior, y todas ellas aparecieron en los periódicos. Representantes del Ministerio le dijeron a mis abogados/as: “son muchas cartas, cada día son decenas de cartas, por favor deténganlas”. Esto fue importante.


Luego, en agosto de 2011, el gobierno de Azerbaiyán destruyó mi propiedad, mi casa, con una topadora durante la noche. Destruyeron todo lo que contenía, mis archivos, instalaciones, computadoras, muebles, todo, no pudimos salvar nada. No se puede imaginar semejante violación de derechos de propiedad en otro país. Pero la comunidad internacional respondió (ver video aquí).


En lo personal, firmé una carta dirigida al presidente de Pakistán, parte de una campaña por internet en apoyo de mujeres activistas. Suelo firmar este tipo de cartas en línea. Pero esta fue una de las primeras campañas en Azerbaiyán.


Esto significó que las cartas de las organizaciones internacionales de derechos humanos y de funcionarios de Estados Unidos y la Unión Europea tuviesen mayor impacto.


ZS: ¿Qué capacitación cree necesaria o usted realiza?


LY: Organizamos seminarios de capacitación para nuestros/as colegas, defensores/as de derechos humanos y, en especial, defensores/as de los derechos humanos de las mujeres de países como Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán, y organizamos un seminario sobre seguridad en internet.


Hay países donde la situación es más difícil que en Azerbaiyán, como Chechenia, Uzbekistán y Tayikistán. Los/as defensores/as de los derechos de las mujeres y activistas sociales trabajan allí bajo una estricta vigilancia del gobierno: no hay seguridad para los correos electrónicos y las cartas y el gobierno lee todo.


No soy experta en internet, pero tenemos especialistas sobre el tema en Estados Unidos y Europa que también hablan ruso, por lo que podemos organizar estos seminarios en ruso. Durante los últimos cinco años hemos invitado dos veces al año a defensoras de los derechos de las mujeres para que nos dicten seminarios.


Algunos fueron seminarios de una semana sobre seguridad personal y seguridad en internet. Consideramos que la seguridad en internet es muy importante para nuestras actividades como defensoras de los derechos de las mujeres, por lo que continuamos con estos seminarios.


Este año no pudimos realizar el seminario en Baku, pero lo hicimos en Tiblisi porque el año pasado tuvimos un problema. En uno de los seminarios, alguien filtró información al Ministerio de Seguridad Nacional, cosa que descubrimos un par de meses después, cuando observamos que los métodos que utilizábamos no servían. Nuestras capacitadoras dijeron que quizás fuera mejor mudarnos a alguna localidad en Rusia, pero pensé que sería mejor en Tiblisi. Hacia allí viajaron representantes de Chechenia, Uzbekistán y Azerbaiyán. Continuaremos con estos seminarios sobre seguridad en internet.


ZS: ¿Así que había una persona espiando en sus seminarios?


LY: Sí. Era una persona joven. Yo creo que es bueno alentar a las personas jóvenes a que trabajen de manera cada vez más abierta. Son parte de la sociedad civil y cualquiera que venga y trabaje, como ayudando a traducir algo al inglés, por ejemplo, es bienvenida.


Yo viví la época soviética y por entonces era una práctica común que cuando sabías que alguien trabajaba para el goberno, en la oficina, por ejemplo, no le decías que no lo hagas ni que se vaya. Creo que es bueno saber quién es esa persona y a qué se dedica, y tratar de darle información que ya conozca y resguardar la que no conoce.


Esto puede ser difícil de entender para una persona de fuera de Azerbaiyán, pero vivimos en un país ocupado. El régimen imperante ocupó mi país.


Durante el conflicto entre Azerbaiyán y Armenia, los enemigos destruían casas, mataban y violaban personas y los/as ciudadanos/as podían defenderse con armas.


Pero ahora el gobierno hace lo mismo y no se puede luchar con armas, porque sería ilegal y se castigaría con cárcel. Así que cuando violan, torturan, destruyen viviendas y arrestan personas, no podemos defendernos con armas. Pero llevamos adelante la resistencia de otra manera: con palabras. En algunas situaciones, cuando estás bajo ocupación, tu única arma es la palabra. Es internet, es la información, es el lápiz.


ZS: ¿Le preocupa algo en especial respecto de su seguridad en línea?


LY: Sé que en mi oficina y en mi correo electrónico hay alguien escuchando. No estoy segura sobre Skype, pero sé que leen mi correspondencia y mi correo electrónico. No tengo miedo. Cuando tuve reuniones con representantes de embajadas en mi oficina, les dije: “Nos están escuchando”. No tengo miedo y quiero que escuchen y lean, porque en todas mis cartas, conversaciones y reuniones, en primer lugar respeto la ley. Respeto la legislación internacional, respeto la legislación azerí y reclamo el imperio de la ley y de los derechos humanos.


En segundo lugar, este trabajo en red abierto es también un apoyo para mi seguridad, porque de esta manera el régimen sabe que tengo conexiones con la comunidad internacional de derechos humanos, que tengo colegas en todo el mundo, que soy conocida y mis actividades tienen respaldo, por lo que arrestarme y meterme en una cárcel es peligroso. Tengo apoyo y habrá campañas en mi apoyo.


ZS: ¿Cree que las políticas gubernamentales vigentes para cosas como prevención de delitos informáticos y seguridad informática cumplen lo que se proponen? ¿Protegen a la gente?


LY: No, no lo creo. La población de Azerbaiyán es de alrededor de 9 millones de personas, con tres millones que viven en la capital, Baku. Más de 15% de nuestro territorio está ocupado por tropas armenias y cerca de 10% de la población son personas desplazadas o refugiadas.


Así que si hablamos de internet, está en Baku (1). En los últimos tres o cuatro años se popularizó más debido a las redes sociales y a las personas que la usan para escribir. Pero esto sucede en la capital, entre jóvenes y con algunos/as activistas de la oposición.


La mayoría de las personas ni siquiera piensa en internet. Este es un país pobre y nuestro gobierno recién comienza a controlar internet, a hacerla segura. Tienen departamentos especiales para controlar a las organizaciones de la sociedad civil independientes, a defensores/as de los derechos humanos y a la oposición, y tienen mucho tiempo para hacerlo.


ZS: ¿Qué piensa que se podría hacer, ya sean las organizaciones de la sociedad civil, el gobierno o cualquier persona, para que las defensoras de los derechos de las mujeres adquieran más experiencia para usar internet y, lo que es más importante, sepan protegerse mientras la usan?


LY: Es necesario compartir experiencias, organizar seminarios que impliquen quedarse un par de semanas en un país con una ONG que haga este trabajo, que tenga experiencia, para aprender y luego regresar a casa y hacer lo mismo. Cuando no se tiene experiencia ni capacitación ni recursos, tenemos que hacer el trabajo con algún tipo de conexión y apoyo de colegas de países vecinos. Compartir experiencias y dar más información es muy importante.


ZS: ¿Sabe si en su país, alguna organización de la sociedad civil colabora con la redacción o busca influir en la legislación sobre seguridad en internet?


LY: Para nosotras es sólo el comienzo. Tenemos el Institute for Safety and Freedom of Journalists (Instituto para la seguridad y libertad de los/as periodistas) y el Human Rights Club (Club de los derechos humanos), que son dos organizaciones de la sociedad civil jóvenes. Recién empiezan a trabajar sobre la seguridad en internet, tratando de influir en la legislación…


ZS: ¿El gobierno las tiene en cuenta y les da alguna voz en la formación de una legislación?


LY: No, el gobierno las ignora, como a toda clase de propuestas de la sociedad civil. Cada vez que la sociedad civil propone legislación sobre internet, sobre los medios de comunicación o sobre cualquier tema, el gobierno la ignora. El código penal todavía contempla la cárcel para periodistas por difamación. Hoy en día hay seis periodistas bajo arresto. Tres defensores de los derechos humanos y seis periodistas en la cárcel.


ZS: ¿Cree que el encarcelamiento de periodistas y blogueros/as y de otras personas que se expresan y dicen cosas que al gobierno no le gustan se hace como una forma de amedrentamiento?


LY: Sí, es para desalentar a que otras personas hagan lo mismo, ésta es la función principal. El gobierno quiere que las personas no piensen ni hagan nada. Desde 2008 han arrestado blogueros que publicaban información en línea o que criticaban o satirizaban al gobierno. Por ejemplo, hubo un bloguero que dijo que las elecciones de 2010 fueron fraudulentas y publicó pruebas al respecto. También arrestaron a blogueros que difundieron un video donde un burro daba una conferencia de prensa. Todo esto muestra que el gobierno le teme a internet y entiende que tiene mucho poder.


El editor jefe del diario en lengua talysh, Hilal Mamedov, fue arrestado por difundir por internet una canción tradicional en ruso («Ты кто такой? Давай до свиданья!»), que inspiró una campaña en línea contra Putin.


La televisión estatal rusa entrevistó a Mamedov y le preguntó acerca de la canción y de las tradiciones de Azerbaiyán. Dijo que la canción era popular debido al poder de internet, al poder de las personas para resistir algo. Dos semanas después lo arrestaron y aún sigue detenido, acusado de ser un espía iraní. Puede recibir una sentencia de por vida. Fue golpeado y torturado cuando lo único que hizo fue difundir una canción por internet. Su arresto fue resultado de la popularidad de la canción.


ZS: ¿Cree que el activismo por internet puede hacer algo por él, o por alguien en una situación tan grave como la suya?


LY: Estoy segura de que el apoyo internacional les salvó la vida a Fatullayev y a los “blogueros del burro” Milli y Hajizadeh. Pienso que un gran apoyo internacional es cada vez más importante, quizás usando la misma canción, para Hilal Mamedov. Porque los blogueros recibieron una sentencia de dos años por su video del burro, pero Mamedov puede recibir 15 años o una sentencia de por vida. Utilizan como excusa su etnicidad iraní, en el contexto de los conflictos que el país tiene con Irán.


Los blogueros tradujeron el video del burro al inglés, pero esta canción, como otras actividades, existe sólo en idioma azerí y en ruso, y no se difundió más allá de los antiguos países soviéticos. Este es también uno de los problemas: el inglés. La campaña por Mammedov no tiene tanto alcance porque no estaba en inglés.


ZS: ¿Diría entonces que la barrera del idioma es también un problema mayor, además de la falta de experiencia en el activismo en internet?


LY: Sí, creo que es una de las barreras, porque hay mucho material en inglés. Pero la generación más joven maneja mejor el inglés. Así que hay barreras de idioma y también barreras de acceso a internet.


Sería un gran logro que Azerbaiyán se integrara al mundo, que fuera un país más abierto. Tengo la sensación de que el gobierno intenta aislar el país, colocarlo detrás de una puerta de hierro.


El gobierno también intenta controlar internet. Leen todo lo que se escribe, con la idea de volver a lo que había en tiempos soviéticos, cuando todo estaba bajo control gubernamental.


ZS: Me sorprende qué pocas noticias oímos sobre lo que ocurre en Azerbaiyán.


LY: No puedo imaginar algo como esto ocurriendo en tiempos soviéticos (salvo en la época de Stalin), que vinieran a destruir tu casa. En la era soviética te podían arrestar, podías ir a la cárcel, podías morir en la cárcel, pero todo era según las leyes. La legislación soviética era horrenda, pero cuando te oponías, por lo menos ibas a la cárcel mediante un proceso legal.


En cambio ahora, en nuestro código penal no existen artículos de esa clase. Simplemente te acusan de trabajar contra el sistema. Así que las personas van a prisión por “vándalos”, o por drogas o como espías. Luego van y destruyen las casas sólo porque se les antoja. No hay imperio de la ley.


Aquí existe mejor legislación que, digamos, en Irán. Las leyes escritas están bien, lo estarían si fuesen respetadas. Yo podría valerme de ellas, otras personas también podrían hacerlo. Pero no hay vigencia de la ley, vivimos como en la Edad Media. Durante un caso judicial, hace no mucho tiempo, el representante legal del gobierno dijo que el presidente Ilham Aliev había dicho ciertas cosas en una reunión. Simplemente las había dicho. No estamos en la Edad Media, ¿qué significa esto? ¿Dónde están las leyes sobre esto? ¿Cómo es que estos pronunciamientos orales están por encima de la ley escrita?


Internet es muy importante. Pero una vez más señalo el tema del idioma y el obstáculo que significa que internet no esté muy extendida. Tampoco tenemos un gran círculo de blogueros/as que se involucren en todo esto.


ZS: ¿Qué propondría como pasos iniciales para que las defensoras de los derechos de las mujeres tengan mayor acceso a internet? ¿Qué tipo de capacitación las ayudaría?


LY: Pienso que sería de mucha ayuda poder compartir más información. Quizás un sitio web donde haya información sobre defensoras de los derechos de las mujeres en diferentes países. Las interesadas podrían entrar a este sitio y proveer información sobre los derechos de las mujeres y quienes trabajan por ellos en Azerbaiyán. Podríamos publicar allí nuestros informes.


También sería importante organizar, en algún lugar no muy lejano, quizás en un país vecino como Turquía, seminarios para activistas, para enseñarles cómo organizarse en internet. A ese lugar se podría invitar a una o dos personas con experiencia en la organización de campañas por internet, como en apoyo a las víctimas del tráfico de personas u otras, para que enseñen durante dos semanas. Esto podría ser un punto de partida para las organizaciones no gubernamentales de Azerbaiyán.


-----fin-----


Este artículo forma parte de la campaña de APC “¡Conecta tus derechos! Los derechos en internet son derechos humanos” financiada por la Agencia Sueca Internacional de Cooperación para el Desarrollo (Sida)


Imagen por Wikimedia Commons. Usada con permiso bajo licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported licence.

(1) La penetración de internet en Azerbaiyán es del 44% (fuente: http://www.internetworldstats.com/). De acuerdo con Wikipedia.org, la población usuaria de internet en Azerbaiyán es joven, predominantemente masculina, y muy concentrada en áreas urbanas: más del 55% de usuarios/as son personas de entre 16 y 24 años, y aproximadamente 70% de los/as usuarios/as son varones.