Filipinas: “Si no hay justicia para las sobrevivientes/víctimas, las leyes son inútiles”

Se da por sentado que el acto inocente de abrir una cuenta de correo electrónico o en una red social tiene muchos beneficios. Pero ¿y si se convierte en un arma para tu acoso, intimidación o destrucción? Esta intimidación y acoso en línea es una de las formas de lo que llamamos violencia electrónica y, si tiene a las mujeres como objeto específico, la llamamos violencia electrónica hacia las mujeres (eVHM).



Según la Foundation for Media Alternatives (FMA) con sede en Filipinas, la violencia electrónica contra las mujeres hace referencia a la violencia hacia las mujeres cometida y perpetuada en los nuevos espacios que se abrieron con el desarrollo de las TIC o una violencia incorporada, intermediada o facilitada por las TIC. Puede tomar la forma de amenazas o falsas acusaciones transmitidas en un blog, salas de chat o teléfonos móviles. La violencia electrónica también incluye el envío reiterado de comunicaciones no solicitadas con trasfondo sexual, robo de identidad o de datos, y el espionaje y monitoreo del uso de la computadora e internet sin permiso. A veces esta violencia puede escalar y afectar la propia capacidad para participar y usar las TIC sin aprehensión o miedo.



Formas de violencia contra las mujeres en línea



Algunas de las principales formas emergentes de esta clase de violencia son la grabación, reproducción y distribución no autorizada de videos e imágenes, el ciber acoso móvil, el hostigamiento en línea, la prostitución y la trata cibernéticas, la pornografía en línea, y la violencia en los juegos electrónicos en línea, junto con otras formas de violencia contra las mujeres mediadas por las TIC (Foundation for Media Alternatives, 2012).



Naciones Unidas estima que 95% del comportamiento agresivo, el acoso y el lenguaje abusivo y las imágenes degradantes en los espacios en línea tienen como destinatarias a las mujeres y provienen de parejas o ex parejas (1).



Como testimonio de esto, en marzo de 2012 el Philippine Daily Inquirer publicó una nota sobre un joven que presuntamente subió a internet un video sexual con su ahora ex novia.



Agentes de la Oficina Nacional de Investigaciones detuvieron a Arno Fuchs, de 20 años de edad, de Blueridge, Quezon City, con una orden de arresto emitida por el juez de Pasig City César Sulit, acusado de violar la ley contra el voyeurismo de fotos y videos y la ley contra la violencia hacia las mujeres y niñas. En declaraciones a periodistas durante su detención, Fuchs — también conocido en pantalla como Arno Morales — confirmó que hacer ese video fue “idea nuestra” pero negó enfáticamente haberlo filtrado en internet. La demandante, una colegial de 17 años, dijo que Fuchs fue su novio durante tres años pero que ella rompió con él en enero (2).



Está claro que no hay que tomar esto como un caso aislado sino como la punta de un iceberg.



Preponderancia de la violencia contra las mujeres en línea en Filipinas



Según Benjamín Barretto de Foundation for Media Alternatives, en Filipinas el hostigamiento y el acoso informático son las formas más comunes de violencia electrónica hacia las mujeres. La organización, en conjunto con el Programa de derechos de las mujeres de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones, implementa en Filipinas (y en seis países más) un proyecto que promueve los derechos de las mujeres y la seguridad en línea que sale al cruce de la violencia electrónica contra las mujeres.



De acuerdo a un informe de referencia de FMA, aún se desconoce la extensión de la violencia electrónica hacia las mujeres y, por lo tanto, no se denuncia.



“Aunque sabemos que tienen lugar diferentes formas de violencia electrónica hacia las mujeres, no hay disponibles datos gubernamentales que señalen cifras sobre la extensión de la violencia electrónica contra las mujeres. De hecho, el gobierno no tiene una definición clara de qué es eVHM. La Oficina Nacional de Investigaciones (NBI) contempla a la tecnología utilizada en la VHM sólo como una herramienta más del delito. Y la Corte Suprema sancionó las normas para las pruebas electrónicas bajo las normas y regulaciones de la Ley de comercio electrónico del año 2000. Por lo tanto, documentar la violencia electrónica hacia las mujeres por separado puede terminar duplicando los actuales esfuerzos de las autoridades gubernamentales.” (FMA, Baseline Survey report, 2012).



Marco político



El país no tiene una política de protección específica de las víctimas de violencia ejercida en línea. Lo que hay son leyes generales sobre violencia hacia las mujeres y políticas que regulan la industria de las telecomunicaciones que abordan aspectos de la violencia hacia las mujeres.



“Tenemos vigentes suficientes leyes para proteger a las mujeres de la violencia hacia ellas y de la violencia electrónica hacia las mujeres. Lo que necesitamos es difundir de qué se tratan y capacitar a nuestras mujeres para que las reconozcan y puedan prevenirlas, o para buscar justicia cuando son víctimas,” dice Benjamín Barretto de FMA.



En conformidad con el compromiso del país con la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), el gobierno aprobó en 2004 la Ley contra la violencia hacia las mujeres y sus hijos/as, una ley que define la violencia hacia estas, provee medidas de protección a las víctimas, y establece penas al respecto y para otros propósitos (Ley de la República 9262). Esta ley se sancionó claramente para proteger a las mujeres de la discriminación y de toda clase de abuso, de acuerdo a los acordado en CEDAW (FMA baseline survey, 2012).



¿Acaso debería haber leyes aparte referidas a la violencia contra las mujeres en línea? ”Existe en la actualidad un debate acerca de si son necesarias nuevas leyes para cubrir la eVHM o si las leyes existentes sobre violencia contra las mujeres son suficientes al tratar las TIC como una herramienta más de la VHM. Una nueva ley podría complicar las cosas si induce a que la gente piense que la violencia electrónica hacia las mujeres es diferente de la violencia contra las mujeres en sí. Es lo mismo, sólo que usando otra herramienta,” explica Barretto.



Una nueva ley de delitos informáticos en Filipinas suscitó temores de que no sólo los medios en línea sino también los/as ciudadanos/as comunes de la red puedan ser objeto de persecución por ejercer su libertad de expresión. La Ley de la República No. 10175, también conocida como ley de prevención de delitos informáticos de 2012 (3), fue aprobada el 12 de septiembre de 2012. Bajo esta ley, entre las acciones tipificadas como ‘delitos informáticos’ se incluyen el acceso ilegal y la intercepción sin derechos de cualquier parte de un sistema informático, el robo de identidad relacionado con computadoras, el sexo cibernético y la pornografía infantil, entre otras cosas. De todas maneras, la ley también amplía los alcances de las calumnias e injurias como un delito que puede ser cometido por cualquier persona que use una computadora. Esta ley fue puesta en suspenso el 5 de febrero de 2013 y la Corte Suprema extendió hasta nuevo aviso las órdenes de restricción temporaria emitidas (4).



Qué hace FMA



Según Barreto, la incidencia de FMA abarca desde unirse a manifestaciones y acciones masivas, hasta capacitar entrenadoras sobre violencia electrónica hacia las mujeres y proveerles cartillas y folletos con información importante para compartir con otras personas.



“A través del proyecto Basta de violencia: derechos de las mujeres y seguridad en línea de APC venimos difundiendo de qué manera las mujeres y las niñas pueden protegerse de la violencia electrónica hacia las mujeres y/o buscar justicia cuando son víctimas. Distribuimos las herramientas del mapa Ushahidi y Frontline SMS entre organizaciones de la sociedad civil, agencias gubernamentales e inclusive colegios de niñas,” cuenta Barreto.



En algunos de los mensajes sobre cómo guardar evidencia sobre violencia electrónica hacia las mujeres, FMA educa a la población acerca de cómo guardar todo y cómo romper y borrar. En el primer caso, aunque releer esos textos resulte irritante, siguen siendo pruebas. (Si tus amistades reciben mensajes o correos electrónicos con mensajes descalificadores sobre ti, pídeles que también los guarden, pues pueden ser tus testigos). En el segundo caso, es importante que cuando termina una relación, ambos miembros de la pareja acuerden borrar todas las imágenes, fotos o videos sugestivos que luego puedan usarse en su contra (FMA planea emplear estas mismas estrategias para la comunidad LGBTQI, que en el pasado padeció violencia en línea).



En el futuro FMA planea equipar a docentes de escuelas de niñas con información sobre cómo prevenir la violencia electrónica hacia las mujeres para que la transmitan a sus alumnas. La organización trabaja en asociación con otras para ayudar a las víctimas de violencia electrónica hacia las mujeres. Esto incluye instituciones que se concentran en contención, construcción de liderazgo y empoderamiento económico.



El camino hacia adelante muestra que hay necesidad de aumentar la conciencia sobre la violencia contra las mujeres ejercida a través de las TIC y las políticas existentes para proteger a la ciudadanía.



Barretto señala, “Creemos que una adecuada cooperación y coordinación con los organismos encargados de hacer cumplir la ley es crucial porque aún si existen muy buenas leyes sobre violencia contra las mujeres, si no se hace justicia con las sobrevivientes/víctimas, las leyes se tornan inútiles”.



Imagen por Foundation for Media Alternatives