Imaginemos una internet feminista (Parte 3)

"Nuestra lucha por una internet feminista forma un continuo con nuestra resistencia en otros espacios públicos, privados e intermedios."

Principio 4, Principios feministas de internet1

 

Continuamos analizando los principios para construir una internet feminista:

 

iv) Autonomía

Estrechamente ligada a la expresión tenemos la pregunta acerca de la autonomía y acerca de qué se necesita para la toma de decisiones por parte de los sujetos, más que para los objetos. El derecho a la privacidad en relación con internet ha sido central en esta discusión. Desde que Edward Snowden reveló en 20132 la extensión del monitoreo masivo, la compilación y el análisis del tráfico de internet y otros medios de telecomunicación, por parte del gobierno de los Estados Unidos de América, el tema de la vigilancia masiva ha sido ampliamente discutido y sometido a críticas por parte de periodistas, funcionarios de gobierno y activistas, entre otros. Lo que resulta menos visible en estas conversaciones es la transversalidad del género, la sexualidad, la raza y otros marcadores identitarios, en las prácticas de la vigilancia sobre ciertos cuerpos a lo largo de la historia, y cómo esto afecta su impacto, dada la cobertura tecnológica.

Las feministas negras han destacado la cultura de vigilancia que siempre ha sido parte integral de los cuerpos negros, que están a la vez sobreexpuestos aunque invisibles. Allí, las estrategias de oposición, tales como la práctica de voltear la mirada hacia el poder que vigila, llamada 'subvigilancia' (sousveillance en inglés) pierden eficacia, en tanto se realizan al interior de estructuras discriminatorias que no garantizan la justicia.

Las y los trabajadores sexuales critican la gama de instrumentos tecnológicos para la protección que han sido desarrollados y diseñados para hombres (blancos) cisgénero, y que resultan inútiles para la defensa de sus muy reales y urgentes necesidades de protección a la privacidad en sus vidas y tareas cotidianas.3

La vigilancia social siempre ha formado parte de la vivencia cotidiana de las mujeres, en particular de las jóvenes, cuyos movimientos, conductas, manifestaciones, cuerpos y relaciones están regimentados por las miradas vigilantes de sus padres, sus parejas y la comunidad toda, en particular (e incluyendo) el uso que estas mujeres hacen de las tecnologías de comunicación digitales. Todo esto ocurre bajo el mismo gran paradigma que propone la protección y la seguridad como argumentos a favor de la vigilancia de masas.

Sin embargo, aquí la idea de nación se encuentra mapeada simbólicamente en los cuerpos de las mujeres como contenedores de moralidad para la familia, para la sociedad (definida por la etnia, religión/casta/clase, etc.) y para la nación.

¿Cómo podemos alcanzar una mejor comprensión de las complejas dimensiones de la privacidad, la vigilancia y la tecnología, cuando le infundimos la preocupación clave para el feminismo: poder decidir cuándo ser visible, comenzando por los cuerpos que han sido vigilados a través de la historia? ¿Qué perspectivas nuevas podemos alcanzar al introducir décadas de crítica y análisis feministas sobre los dominios públicos y privados, en particular la relación entre consentimiento, personificación, privacidad y dignidad? Y con esto, ¿cómo podemos fortalecer el derecho a la privacidad en todos los ámbitos, desde la investigación hasta el uso y el diseño de tecnología, a la cultura de las comunicaciones, a los marcos de las políticas? ¿Y cómo podemos fortalecer el trabajo de encarar la violencia basada sobre el género que se entrecruza cada vez más con las violaciones a la privacidad habilitadas por la tecnología?

¿Cómo podemos alcanzar una mejor comprensión de las complejas dimensiones de la privacidad, la vigilancia y la tecnología, cuando le infundimos la preocupación clave para el feminismo: poder decidir cuándo ser visible, comenzando por los cuerpos que han sido vigilados a través de la historia?

Otro tema que está surgiendo en la conversación sobre la autonomía es la toma de decisiones algorítmica o conducida por máquinas. Cada vez más, cada una de nuestras interacciones - desde el esfuerzo muy íntimo de forjar relaciones y la actividad cotidiana de desplazarnos por una ciudad, hasta el acto eminentemente público de emitir nuestro voto - está siendo compilada, almacenada, agrupada y computada con el fin de crear una representación de nuestra identidad como un conjunto de datos.4

Estos conjuntos de datos se vienen usando progresivamente como el fundamento para la toma de decisiones en un rango de áreas cada vez mayor, desde la publicidad y la provisión de contenidos a medida, al diseño de iniciativas para el progreso de los derechos económico, sociales y culturales, hasta las solicitudes de visas y las decisiones sobre libertad condicional.

La obsesión por la toma de decisiones guiada por los datos y cada vez más automatizada tiene muchas dimensiones,5 que traen consigo las preguntas que requieren ser planteadas de manera crítica por el feminismo. Entre ellas, el sesgo sistémico que es estructural a la recolección de datos y los algoritmos que reproducen y amplifican la discriminación y la exclusión,6 el desafío que supone investigar esto,7 y la cuestión de la gobernanza y la responsabilidad, dado que una gran proporción de los conjuntos de datos son propiedad privada de las grandes corporaciones multinacionales. ¿Cómo desarrollar políticas y prácticas relativas a los datos que se basen sobre los principios de autonomía, consentimiento, integridad corporal y dignidad?

 

v) Movimientos

El 24 de abril de 2016, decenas de miles de mujeres tomaron las calles de México para protestar contra la violencia y el acoso sexuales. 8 El alcance geográfico de la protesta y la cantidad de personas movilizadas para reclamar que el gobierno se hiciera cargo de acabar con la violencia basada sobre el género no tenían precedentes en un país donde el feminicidio, la desaparición de mujeres y la violencia basada en el género son agudos y sistémicos.9

La protesta no había sido organizada por ninguna organización, coalición y ni siquiera un colectivo, sino que surgió a partir de una ola de testimonios personales de acoso sexual que se intercambiaron en los medios sociales mediante varios hashtags, junto a un llamado a la solidaridad y a no permanecer callados.

Se habló de la indiferencia, de las reacciones violentas, de la culpabilización e incluso la persecución que enfrentan las mujeres cuando denuncian ataques y abusos sexuales, expresando la indignación colectiva. La protesta fue ampliamente documentada y se compartió en las redes sociales con el hashtag #24A, e inmediatamente se desató una ola de reacciones violentas.

Esto muestra el terreno movedizo en que actúan nuestros movimientos, y lo variables que son los espacios para nuestras acciones políticas, así como la expresión, la ocupación, la territorialidad, la manifestación de solidaridad y las actividades de resistencia. Y donde las reacciones violentas, a modo de intento de cercenar el trabajo de transformación, también se dan en los muchos espacios que ocupamos con nuestro activismo, incluyendo el ámbito digital.

Hablar del espacio en línea, digital, como si fuera un lugar separado del ámbito físico es un error. Resulta más útil tratar de entender el flujo y la fuerza de las (des-)reconstrucciones discursivas, normativas o simbólicas, de las afinidades de las acciones, las subjetividades y las políticas que se manifiestan y forjan simultáneamente en todos estos espacios.

Las reacciones violentas, a modo de intento de cercenar el trabajo de transformación, también se dan en los muchos espacios que ocupamos con nuestro activismo, incluyendo el ámbito digital

¿Qué clase de espacio es internet? Desde la concepción de la teoría feminista, donde lo personal es político, ¿cómo nos involucramos en este espacio, cómo le damos forma y lo ocupamos? Por ahora, internet ofrece espacios privados, públicos y privatizados, junto al potencial de un umbral de transformaciones entre ellos. Donde todavía es posible involucrarse primero en el acto personal de ser a través del acceso a la información, la expresión propia, la construcción de relaciones basadas en ver y ser vistos; y para construir una política del ser que se conecta no sólo a través de las identidades sino también por las vivencias encarnadas, la indignación compartida y las acciones colectivas por el cambio.

También ha abierto nuevos espacios para que diversos tipos de actores políticos se involucren, con su propio lenguaje feminista, tales como el 24A mencionado anteriormente, o los reclamos de las marchas de Dominemos las tecnologías en Bengalaru10 y su permeabilidad entre la movilización en línea y fuera de línea, el Feminismo Tumblr,11 el feminismo que perturba el contenido normativo,12 el info-activismo experimental de las personas en proceso de transición trans o de las trabajadoras sexuales, que advierten acerca de clientes potencialmente peligrosos,13 entre otros.

Y cuando, en tanto movimiento, contamos con una capacidad potencial más grande que nunca para cambiar las persistentes, aunque a menudo invisibles, fuerzas discriminatorias, excluyentes y violentas de nuestra cultura, a través del caos radical de nuestro discurso.

Las tecnologías de internet constituyen una esfera que atraviesa los ámbitos de nuestra organización, construcción del movimiento y compromiso político. Pero este paisaje está cambiando con rapidez. Existe una brecha de acceso que lentamente se va haciendo consciente del género, pero aún permanece ciega a la transversalidad, y constituye una amenaza para la exacerbación de las disparidades.

El sector privado es cada vez más exitoso en su colonización de la lógica, la materialización y la cultura de internet, a menudo en choque frontal con los gobiernos. La violencia por parte de los actores estatales y no estatales va en aumento, y apunta a nuestras expresiones, cuerpos y políticas, en su avance hacia un orden mundial con un patriarcado más establecido que se basa sobre una mezcla tóxica de políticas identitarias, nacionalismo y moralidad. Y nuestra capacidad para ejercer nuestras acciones cotidianas se ve seriamente amenazada por el desinterés masivo ante las cuestiones de privacidad, autonomía y extracción de datos.

¿Hemos usado la misma lente feminista, crítica y radical, para observar las tecnologías de internet que la que usamos para otras áreas de nuestra agenda política? ¿Hemos infundido nuestra manera de entender la comunidad, las redes y los movimientos con ls dinámicas de poder propias de este espacio, en oposición a simplemente considerarlo como una nueva caja de herramientas?

La violencia por parte de los actores estatales y no estatales va en aumento, y apunta a nuestras expresiones, cuerpos y políticas, en su avance hacia un orden mundial con un patriarcado más establecido que se basa sobre una mezcla tóxica de políticas identitarias, nacionalismo y moralidad.

¿Reclamamos el mismo grado de responsabilidad y atención a la violación de nuestros derechos en internet, como lo hacemos en otros espacios? ¿Estamos más dispuestas a ceder nuestros derechos al elegir entre plataformas tecnológicas en virtud de su conveniencia, sin plantearnos las mismas interrogantes acerca del capitalismo, como lo hacemos ante las industrias extractivas y el trabajo informal? ¿Nos sometemos con mejor disposición a la falta de transparencia y corresponsabilidad por parte del sector privado en lo que toca a nuestros derechos a la información, la expresión y la participación, que cuando hacemos nuestros reclamos políticos al estado? ¿Estamos tan activamente comprometidas como movimiento en los procesos y estructuras de gobernanza de internet?

¿Podemos, en tanto feministas, involucrarnos en un espacio tan ubicuo para nuestro activismo cotidiano, dejando intacta nuestra política feminista?

 

El potencial de la actividad política feminista en línea

Nuestra actividad política se desarrolla en una época interesante. Cuando el potencial para la ruptura con y la transformación profunda de la personificación, del conocimiento, de las subjetividades, de las conexiones, de la circulación de valores y de las estructuras de poder son muy posibles, y también podría argumentarse que son mucho más alcanzables que nunca antes.

Maria Suarez, una activista feminista de Costa Rica, pionera en el ámbito del género y la tecnología, señaló el parecido entre la época en que vivimos y la época cuando la invención de la imprenta transformó las sociedades, a través de la dispersión de la información disponible para la creación de conocimiento.14 Salvo que, en lugar de verlo como un cambio dirigido por la tecnología, estamos inmersos en él, e incidimos en el ámbito y el ritmo de la marcha de su desarrollo, su lógica, las políticas y la forma en que lo imaginamos, y cómo atraviesa nuestras vidas.

La impronta de nuestro compromiso se halla en todas partes. Desde la "ciencia poética" de Ada Lovelace,15 quien en 1842 imaginó por vez primera la posibilidad de la computación, pasando por las muchas mujeres que introdujeron las tecnologías de internet en los países en desarrollo, como Kanchana Kanchanasut (Tailandia),16 Ida Holz (Uruguay)17 y Anriette Esterhuysen (Sud África),18 hasta el radical Manifesto Ciberfeminista por potencial de la tecnología para perturabr el género, de VNS Matrix,19 hasta las mujeres que integran las Ingenieras solares descalzas en Asia, África y América latina,20 por las mujeres que se involucran en la política de la gobernanza de internet, a los incansables e invencibles nacimientos de espacios, redes, contenidos, tecnologías y activismos feministas por todo el mundo digital y material.

Esto también se hizo evidente en el foro AWID, donde coincidieron activistas involucrados con la protección digital, la infraestructura de acceso a internet, las políticas de datos, la violencia basada en el género, la expresión sexual, la cultura de internet, entre otros. Allí intercambiaron y compartieron sus conocimientos y sus trabajos, y se contagiaron mutuamente con sus ideas e ilusiones en el Centro de Intercambio Feminista y en otros espacios de interacción dispersos tanto al interior como fuera del foro.21

Nos encontramos en el proceso de hacer una internet feminista. Tomen esto como un llamado a unirse a la revolución.

 

Ilustración: Gazeta do Povo

 

1

Principio 4, Principios Feministas de Internet. Disponible en: https://www.feministinternet.net (19 de enero, 2017)

2

Ewen Macaskill, and Gabriel Dance (1 Nov 2013) “NSA Files Decoded: What the Revelations Mean for You, Part 3,” The Guardian: https://www.theguardian.com/world/interactive/2013/nov/01/snowden-nsa-files-surveillance-revelations-decoded#section/3 (19 de enero, 2017)

3

Hexe (2014) “Sex Work and Surveillance.” Model View Culture: https://modelviewculture.com/pieces/sex-work-and-surveillance (19 de enero, 2017); Melissa Hope. Ditmore (12 Aug 2014) “Thirty Years after 1984: Who’s Looking at You?” GenderIT: http://www.genderit.org/articles/thirty-years-after-1984-who-s-looking-you (19 de enero, 2017)

4

Kenneth Neil Cukier and Viktor Mayer-Schoenberger (2013) “The Rise of Big Data,” Foreign Affairs. Disponible en: https://www.foreignaffairs.com/articles/2013-04-03/rise-big-data (19 de enero, 2017)

5

Véase por ejemplo, Anita Gurumurthy (2016) “Data: The New Four-Letter Word for Feminism.” GenderIT: http://www.genderit.org/node/4738/; Mary Manjikian (2015) “The Magic of Completeness and the Politics of Invisibility: A Feminist Theory of Big Data.” International Studies Association. New Orleans. Disponible en: http://www.academia.edu/11010983/The_Magic_of_Completeness_and_the_Politics_of_Invisibility_A_Feminist_Response_to_Big_Data (19 de enero, 2017)

6

Nicole Shephard (2016) “Algorhithmic Discrimination and the Feminist Politics of Being in the Data,” GenderIT: http://www.genderit.org/node/4864/ (19 de enero, 2017)

7

Chava Gourarie (14 de abril, 2016) “Investigating the Algorithms that Govern Our Lives.” Columbia Journalism Review: http://www.cjr.org/innovations/investigating_algorithms.php (19 de enero, 2017)

8

Nidhi Prakash and Rafa Fernandez de Castro (16 Apr 2016) "Women Turn Hashtag Protest into Movement Against Violence and Sexual Harassment," Fusion: http://fusion.net/story/295309/mexican-women-turn-hashtag-protest-into-movement-against-violence-and-sexual-harassment/ (19 Jan 2017)

9

Católicas por el Derecho a Decidir and Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (2012) "Femicide and Impunity in Mexico: A context of structural and generalized violence." Presented at the Committee on the Elimination of all forms of Discrimination Against Women. Disponible en: http://www2.ohchr.org/english/bodies/cedaw/docs/ngos/CDDandCMDPDH_forthesession_Mexico_CEDAW52.pdf (19 Jan 2017); United Nations Human Rights Council (2012) "Report of the Special Rapporteur on violence against women, its causes and consequences." Disponible en: http://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/HRCouncil/RegularSession/Session20/A.HRC.20.16_En.PDF (19 Jan 2017)

10

Manali Shah (19 Jan 2017) "Beyond the Hashtags: How Online Activism Led to Women Reclaiming the Street," Hindustan Times: http://www.hindustantimes.com/art-and-culture/beyond-the-hashtags-how-online-activism-led-to-women-reclaiming-the-street/story-WkG0yO2BBBjgAACPCkbQHN.html (19 Jan 2017)

11

For example, Everyday Feminism Tumblr: http://evrydayfeminism.tumblr.com/ (19 Jan 2017)

12

For example, The Ladies Finger. Available: http://theladiesfinger.com/; and Adventures from the African Bedroom: http://www.adventuresfrom.com/ (19 Jan 2017)

13

For example, Kashmira Gander (2016) "The escorts' website where sex workers share warnings about dangerous customers," Independent: http://www.independent.co.uk/life-style/love-sex/the-escorts-website-where-sex-workers-share-warnings-about-dangerous-customers-a7423646.html (19 Jan 2017); Jeanne Prinsloo et. Al. (2011)."Exploring Transgender and Lesbian Use of the Internet in South Africa," Supra n19. Available: http://www.genderit.org/sites/default/upload/erotics_finalresearch_apcwnsp.pdf#southafrica (19 Jan 2017)

14

En un taller durante la sesión de 2014 del Comité para el Estatuto de la Mujer.

15

Betty Alexandra Toole (1998). Ada, the Enchantress of Numbers: Prophet of the Computer Age. Strawberry Press.

16

"Kanchana Kanchanasut." Internet Hall of Fame: http://internethalloffame.org/inductees/kanchana-kanchanasut (19 de enero, 2017)

17

"Ida Holz." Internet Hall of Fame: http://internethalloffame.org/blog/2017/01/16/ida-holz-uruguayan-internet (19 de enero, 2017)

18

"Anriettte Esterhuysen." Internet Hall of Fame: http://internethalloffame.org/inductees/anriette-esterhuysen (19 de enero, 2017)

19

Claire L. Evans (2014) "'We are the Future Cunt': Cyberfeminism in the 90s," Motherboard: http://motherboard.vice.com/read/we-are-the-future-cunt-cyberfeminism-in-the-90s (19 de enero,2017)

20

Shweta Desai (15 Jan 2014) "India's Barefoot College Lights up the World," Al Jazeera: http://www.aljazeera.com/indepth/features/2014/01/india-barefoot-college-lights-up-world-201411464325362590.html (19 Jan 2017)

21

Edición especial: Foro Internacional para renovar el activismo de las mujeres https://www.genderit.org/es/edici%C3%B3n-especial-un-foro-internacional-para-renovar-el-activismo-de-las-mujeres , octubre 2016