Mujeres y TIC en Colombia: un tema aún no plenamente incorporado en las agendas feministas

Olga Paz, coordinadora administrativa y de proyectos de Colnodo, miembro colombiano de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones, APC, trabaja hace varios años con proyectos de TIC para el desarrollo, apropiación y uso social de nuevas tecnologías por parte de organizaciones, comunidades, grupos de jóvenes, mujeres, entre otros. Como miembro del Programa de apoyo a las redes de mujeres, PARM de APC, Olga participa en discusiones acerca de la inclusión de la perspectiva de género en políticas de TIC. En Colombia, falta camino por recorrer para llegar a una comprensión del rol de las TIC como una cuestión política y estratégica que puede llegar a ser muy productiva en las organizaciones sociales y en los grupos de mujeres. Tampoco se ve clara una perspectiva de género en las políticas nacionales de TIC. En esta entrevista a GenderIT, Olga comparte sus impresiones sobre los retos que implica integrar el género y las TIC desde organizaciones sociales en general y desde el movimiento de mujeres en particular; además comparte algunas experiencias en TIC que han considerado una perspectiva de género.


Graciela Selaimen: ¿En los proyectos de TIC que coordinas, ¿cómo se involucran las mujeres? ¿Ellas perciben las TIC como una cuestión política?


Olga Paz: En Colnodo hay una consideración importante en el tema de género, esto no siempre es visible en el desarrollo de algunos proyectos, así que es una cuestión que está implícita en el trabajo que hacemos todos los días. Por ejemplo, estamos trabajando en el Portal para el Desarrollo Colombiano avanza, que busca apoyar procesos de desarrollo social con el fin de contribuir en la reducción de la pobreza en Colombia. Este proyecto también busca promover la gestión del conocimiento a través de las nuevas tecnologías, en ese sentido es un espacio donde organizaciones y redes locales pueden capacitarse en diversos temas y pueden publicar información. Los tres ejes principales del portal son sociedad civil, desarrollo rural y juventud. Muchas veces, a través del portal y de las diversas herramientas de comunicación electrónica, circulan temas que pueden interesar especialmente a grupos de mujeres.


Graciela Selaimen: ¿Pero con un enfoque en los temas de desarrollo? ¿Las TIC, son vistas como un tema de desarrollo? ¿Las mujeres utilizan el portal para publicar sus noticias, como un medio de expresión?


Olga Paz: Uno de los enfoques del portal avanza es el desarrollo rural. Durante la primera fase se ofrecieron capacitaciones sobretodo en zonas alejadas, buscando que las organizaciones rurales, campesinas, de mujeres, fueran capaces de publicar información utilizando la herramienta de gestión de contenidos del portal, que son las Aplicaciones de Acción. Pero infortunadamente las personas no han tenido tiempo suficiente o no tienen los medios para publicar información – muchas veces no pueden conectarse a Internet por los costos de los servicios, por las distancias para acceder a ellos, en fin. La alternativa es que estas personas envían diversa información por correo electrónico a la editora de contenidos del portal, quien todos los días está revisando, organizando y poniendo esta información en línea.


Graciela Selaimen: Desde tu punto de vista, ¿las organizaciones de mujeres en Colombia se están apropriando de las TIC como un tema político?


Olga Paz: Creo que no todavía y esto puede darse por varias razones. En Colombia hay problemas muy complejos en el tema de derechos humanos, derecho a la vida, al trabajo, los derechos sexuales y reproductivos. Estos son asuntos que ocupan casi todo el espacio político y copan la agenda. El tema de comunicación – no sólo lo relacionado con las TIC – no siempre es valorado como un asunto estratégico; a través de la comunicación se pueden mostrar procesos, llevar a cabo convocatorias, hacer campañas, hacer gestión del conocimiento, compartir lecciones aprendidas, por ello es tan importante entender la comunicación no como un asunto de las herramientas, sino como un asunto de las estrategias organizacionales. Hay grupos de mujeres que basan buena parte de su trabajo en la comunicación, se preocupan por cómo utilizar los medios, las herramientas y las estrategias de comunicación para fortalecer su trabajo y llevar a cabo intervenciones. Eso está muy bien, aunque de otra parte es importante ver la comunicación como un asunto político, desde el punto de vista de los derechos de la comunicación y la información, esto pone en la mesa de discusión asuntos como la libertad de prensa, la libertad de opinión, la libertad de fundar medios de comunicación, de publicar información, de no tener censura y sobre todo de producir y difundir información propia.


Graciela Selaimen: ¿El potencial de las TIC entonces, es mucho menos considerado?


Olga Paz: Como digo, las TIC ocupan un aspecto específico de la comunicación, tienen un enorme potencial como medios de información bi y multidireccionales, sin embargo en Colombia el porcentaje de personas que acceden a estas herramientas es del 8% de la población, según el más reciente informe de la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones, CRT. Su uso está muchísimo más concentrado en las principales ciudades del país, entre población de estratos medios y altos, entre profesionales, entre personas asalariadas, en fin. El trabajo que hacen diversas iniciativas y organizaciones como Colnodo, es promover el uso social de TIC entre grupos diversos de población. En Colombia está la Agenda de Conectividad, es la política pública más importante en este tema. La Agenda está dando pasos importantes para que la ciudadanía pueda tener acceso a las nuevas tecnologías y logre establecerse una relación más fluida gobierno-ciudadano y que desde el gobierno y los entes estatales circule buena cantidad de información de interés para la población.


Graciela Selaimen: ¿La Agenda de Conectividad tiene un enfoque de género?


Olga Paz: No parece visible una perspectiva de género en la Agenda, es un programa dirigido a los ciudadanos y ciudadanas en general. Desde la sociedad civil, hay organizaciones que están atendiendo el tema de TIC y género, de comunicación y género. También hay universidades que tienen observatorios de medios y observatorios de TIC. Hay propuestas interesantes – ahora mucho más que antes – pero el enfoque de género no es a mi modo de ver, clara y visiblemente definido.

Tal vez haría falta una convergencia temática. Las organizaciones dedicadas a temas de mujeres podrían incluir las TIC en sus estrategias de acción y las organizaciones que trabajan desde la comunicación incluir enfoques de género en su trabajo.


Graciela Selaimen: ¿Eso no ocurre ni por parte de las organizaciones que trabajan con TIC, ni por parte de las que trabajan con género?


Olga Paz: Las organizaciones que trabajan con TIC en Colombia no son muchas, es apenas normal dado que el auge de las TIC es más bien reciente. Para organizaciones como Colnodo el tema de género está en la mesa, tratamos de posicionarlo tanto en nuestro trabajo cotidiano como en los proyectos que desarrollamos, aunque no siempre sea tan visible.


Graciela Selaimen: ¿Pero no hay una agenda de género? Una visión de que es necesario incidir para garantizar a las mujeres una participación en políticas de TIC, por ejemplo.


Olga Paz: En el tema de políticas de TIC en Colombia se han abierto algunos espacios, pero no una agenda concreta para que la ciudadanía pueda participar en las discusiones, diseño, implementación y evaluación de políticas de TIC en el país. Los espacios que se han abierto convocan sobre temas puntuales, así que no parecen haber mecanismos permanentes de participación en políticas de TIC. Participar en la discusión de políticas de TIC es especialmente más complicado para organizaciones que están fuera de Bogotá dado que están más lejos del poder central, aunque de otra parte estas organizaciones si pueden incidir en sus espacios locales.

Entre las organizaciones que intentamos hacer seguimiento al tema de políticas de TIC en Colombia, no parece haber organizaciones de mujeres. Como digo, es necesario vincular a estas organizaciones en el debate actual sobre las TIC.


Graciela Selaimen: Y usted, que tiene un interés por la cuestión de género, es parte del PARM de APC y tienes experiencia con proyectos de TIC, si tuviese que impulsar la participación de las mujeres en su país para incidir en las políticas de TIC, ¿cuáles serían las principales demandas?


Olga Paz: Sensibilizar a las mujeres en el tema de comunicación y nuevas tecnologías y hacer procesos de acompañamiento para que grupos y organizaciones de mujeres puedan aprovecharse de las TIC. Desde Colnodo hemos trabajado a partir de talleres con organizaciones usando la herramienta GEM (Metodología de Evaluación de Género, por sus siglas en inglés). Tenemos el reto de mostrar a grupos de mujeres que pueden sacar partido de las TIC y pueden incluirlas dentro de sus planes de comunicación, de gestión, de desarrollo social. Los usos específicos de las TIC derivan de las competencias que tengan las mujeres para visualizar estas tecnologías como una herramienta que debe ser incluida en su agenda. Sin embargo, debemos trabajar en la formación de esas competencias. Entonces, la primera cosa es la sensibilización; lo segundo es la formación de capacidades y luego acompañar y orientar para que las mujeres visualicen las posibilidades que ofrecen las TIC. Hay que diagnosticar las necesidades que las TIC pueden ayudar a atender y las maneras para hacerlo en temas que interesan especialmente a las mujeres.

Ademas, es necesario fomentar una cultura para el uso de las TIC. Muchas organizaciones sociales en Colombia, no sólo las organizaciones de mujeres, no tienen una cultura de uso de las TIC y su integración y aprovechamiento dentro de la gestión de su organización.

Sería interesante ver a redes y organizaciones de mujeres pensando, promoviendo y consiguiendo recursos para desarrollar proyectos que involucren activamente las TIC. También ver iniciativas de radio comunitaria que integran las modernas tecnologías, hay ya algunas experiencias interesante en ese sentido de las cuales podemos aprender muchísimo.


Graciela Selaimen: Y en los talleres, ¿cómo es la percepción de las mujeres sobre las TIC?


Olga Paz: Las mujeres se sorprenden mucho de las posibilidades de las TIC. Nosotros compartimos experiencias de mujeres que no tenían acceso a las tecnologías y que empezaron a usarlas con mucho éxito. Algunas mujeres incluso están capacitando a otras personas y utilizan cotidianamente las modernas tecnologías. En los talleres usamos videos de diversas experiencias, charlas, textos escritos, entonces las mujeres se sorprenden cuando se dan cuenta de todo lo que se puede hacer. Sin embargo, el uso de las TIC pasa por la cuestión de recursos, muchos de los grupos y organizaciones de mujeres no cuentan con una oficina, con recursos de funcionamiento, entonces ¿cómo tener una infraestructura que les permita sacar un máximo provecho de las TIC?. También la orientación tiene que ir mas allá de la capacitación. No se puede decir a las mujeres: “miren estas experiencias, ustedes pueden hacer esto”, hay que sentarse a planear juntos, a gestionar proyectos y a llevar a cabo procesos para que las TIC sean algo realmente práctico y productivo.


Graciela Selaimen: Mas allá de la cuestión de financiación, ¿qué otros factores deben ser tomados en cuenta en relación con la participación de las mujeres en proyectos de TIC?


Olga Paz: Hace algún tiempo en las Unidades Informativas Barriales, UIB, localizadas en Bosa, Suba y San Cristóbal, realizamos un proyecto llamado Red de Comunicación e Información Juvenil, RIJ, en el cual participaron jóvenes de tres localidades de las periferias de Bogotá. Conservando una mirada de género, tratamos de vincular al proyecto la misma cantidad de chicas y de chicos de manera que la participación fuera balanceada, al menos cuantitativamente. Pero en el camino las niñas fueron retirándose del proyecto, ya no volvieron a las capacitaciones ni participaban de las actividades de periodismo comunitario que hacíamos en las localidades. Estabamos trabajando en lugares donde hay diversas problemáticas sociales. Parece que las niñas tenían más presión de sus familias y tenían más compromisos domésticos que cumplir, además necesitaban del permiso de sus padres para asistir a los talleres. Las niñas estaban a cargo de tareas en el hogar, así que llegaban del colegio y tenían que lavar la ropa, cuidar a los hermanitos más pequeños, ayudar en la cocina. Esto limitó bastante su participación en el proyecto. Incluso había algunas chicas que también eran madres solteras, madres adolescentes. Con todo esto, el número de chicas participantes del proyecto fue reduciéndose y al final estabamos trabajando con un buen número de chicos y pocas niñas.

A lo que me refiero es que hay aspectos culturales y sociales que debemos tener en cuenta cuando planteamos un proyecto de TIC que busque involucrar a las mujeres de una manera activa.


Graciela Selaimen: Y cualitativamente, ¿cómo fue la participación?


Olga Paz: Eso fue muy interesante, sobretodo en cuanto a la percepción que los chicos tenían de las chicas y viceversa. Las chicas creían que todos sus compañeros varones lo único que hacían en Internet era buscar pornografia, música o información sobre fútbol. Los chicos por su parte pensaban que a las niñas sólo les interesaba las informaciones de farándula, novelas y cantantes. Eso fue muy divertido, pero especialmente muy sugerente en términos de los imaginarios que cada grupo social y cada género construye en relación con su opuesto y los estereotipos que se forman y se difunden. Al comienzo, la mayoría de chicos y de chicas buscaba temas parecidos, las tareas de colegio, información sobre sus barrios, oportunidades educativas. Hubo también una buena producción de noticias, de contenidos para el portal de RIJ, que eran investigados y preparados por los chicos y chicas, es decir que eran producidos desde su propia experiencia. Al indagar por noticias para el portal, fue sugerente ver las diferencias con relación a los temas de interés de cada joven. Al principio, las niñas producían más información sobre asuntos sociales de su comunidad, mientras los chicos se enfocaban en temas culturales, como el hip hop y el rap. Después de un tiempo, los y las jóvenes demostraron un gran interés por temas sociales; de hecho mucho después de terminarse formalmente el proyecto, los jóvenes continuaron produciendo información sobre sus comunidades.

De acuerdo con los intereses de cada joven, algunos se interesaron por la parte técnica y otros continuaron involucrándose más en periodismo alternativo, incluso por si mismos buscaron otras oportunidades de capacitación en otros medios como prensa escrita y fotografía. A través de las TIC los y las jóvenes se dieron cuenta del potencial de la comunicación y de todo lo que desde allí podían hacer por su comunidad.

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