I. Introducción

Este informe surge de la investigación realizada en Bosnia y Herzegovina entre julio de 2013 y abril de 2014 por One World Platform for South East Europe (OWPSEE) y la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) como parte del proyecto “Basta de violencia: derechos de las mujeres y seguridad en línea”, que abarca siete países.

En esta investigación, OWPSEE destaca tres casos que demuestran de qué forma se comete violencia contra las mujeres (VCM) mediante o facilitada por tecnologías de información y comunicación (TIC). Mediante este informe, OWPSEE espera llamar la atención de instituciones relevantes, hacedores/as de políticas y empresas privadas, así como a hombres y mujeres en general, sobre estas nuevas formas de violencia.

II. Metodología

Los casos se seleccionaron con un criterio de muestra intencionada. La mayoría se tomaron de la plataforma de mapeo de APC que documenta la VCM relacionada con la tecnología que ocurre en Bosnia y Herzegovina y la región1. Mediante esta iniciativa, cualquier persona que experimenta o conoce un caso de violencia contra las mujeres mediante la tecnología puede señalarla directamente en línea. De siete casos potenciales, el equipo de investigación seleccionó tres.

Durante el período de recolección de datos, la atención estuvo puesta en realizar entrevistas con las propias sobrevivientes, lo cual fue posible en dos de los tres casos. OWPSEE también procuró documentar cómo responden las fuerzas legales a estos delitos hablando directamente con la policía. Esto incluyó una entrevista con la policía y otra con el Departamento de Policía Federal del Ministerio Federal de Asuntos Interiores de Sarajevo, donde se le solicitó a las autoridades relevantes que comentaran sobre soluciones posibles a los estudios de caso que compartimos con los mismos. Debido a que uno de los casos involucraba un juicio en curso, se realizaron entrevistas con autoridades relevantes de los tribunales.

A fin de evaluar los mecanismos de respuesta de las empresas privadas, el equipo de investigación realizó una entrevista con BH Telecom, la mayor proveedora de telefonía de Bosnia y Herzegovina, junto con un estudio de gabinete de las condiciones de uso y la política de privacidad que se halla en su sitio web. La investigación se benefició con los aportes de dos juristas a quienes se les consultó sobre opciones de recurso legal y sobre un mapa más general de las leyes locales relacionadas con VCM y TIC. La investigación en Bosnia y Herzegovina comenzó en julio de 2013 y concluyó en abril del 2014.

III. Estudios de caso

La violencia contra las mujeres mediada por la tecnología no afecta de la misma manera a cada sobreviviente. De todos modos, las tres sobrevivientes que entrevistamos sufrieron perjuicios psicológicos y emocionales. Los casos seleccionados para esta investigación confirman la gravedad de los perjuicios causados por la violencia relacionada con la tecnología y destacan la necesidad de que estos abusos sean tomados con seriedad.

Lo que sigue son breves resúmenes de los tres estudios de caso usados para la investigación.

Cómo un perfil de Facebook amenazó con destruir la vida de una familia

Sandra es una madre soltera cuya reputación resultó gravemente dañada por un perfil falso de Facebook que la describía maliciosamente como, entre otras cosas, “stripper”, “prostituta profesional” y “probadora de condones”. En ese momento Sandra no tenía trabajo, y este acto de violencia le dificultó conseguir un empleo. Sus hijos/as, que padecieron ridículo y bullying en la escuela como resultado de la violencia, descubrieron el falso perfil. Se le pidió que no enviara a los hijos/as a la escuela durante la restante semana del año lectivo y las autoridades escolares se rehusaron a ayudarla – aunque el principal sospechoso era un niño de la escuela. Sandra se sintió sola y desamparada, impotente para eliminar la cuenta falsa y proteger a sus niños/as.

Una obsesión se vuelve violenta en las plataformas digitales

Alma sufrió abuso emocional y psicológico por parte de un hombre durante cuatro años. Admir, su abusador, decía estar enamorado de ella. Le sacó fotos sin su conocimiento o consentimiento y las integró en un vídeo de YouTube que subió revelando su nombre completo. Presentó el video como una historia de amor, cuando en realidad era una historia de abuso. En ese entonces, Alma vivía en una población pequeña, por lo que el vídeo, que se viralizó, produjo serios daños a su reputación. Perdió la confianza de sus padres, quienes la castigaron y le prohibieron ir a la universidad o encontrarse con sus amistades. Le quitaron el teléfono móvil y le impidieron el acceso a internet. A pesar de que Alma intentaba por todos los medios cortar el contacto con el, Admir siempre hallaba nuevas formas de contactarse con ella a través de diferentes plataformas tecnológicas. Alma se sentía abrumada e impotente al punto que consideró suicidarse.

Cuando la violencia de un ex novio se vuelve digital

Durante dos meses, el ex novio de Nina le envió a ella y a su actual pareja mensajes amenazadores graves. Nina se sentía asustada y no quería salir de la casa. Cuando lo hacía, miraba constantemente hacia atrás para ver si alguien la seguía. Estar todo el tiempo recibiendo amenazas y pensando en ellas, afectó el estado psicológico de Nina y le hacía sentir miedo casi todo el tiempo. Finalmente, la violencia escaló cuando el ex novio de Nina atacó físicamente a los golpes a su pareja actual.

IV. Justicia por medio de la ley

En Bosnia y Herzegovina existen leyes nacionales relevantes, como también convenciones internacionales, que son pertinentes para el tratamiento de determinados delitos, incluyendo aquellos que violan los derechos de las mujeres. Pero cuando se trata de VCM relacionada con la tecnología, estas leyes y acuerdos parecen ofrecer poco para la protección.

La Constitución de Bosnia y Herzegovina y garantiza los derechos humanos y las libertades fundamentales, específicamente los incluidos en el Anexo 4 Artículo 22. Toda otra ley del país debe estar en concordancia con la constitución. Existen varias leyes que garantizan la igualdad de la mujer y los derechos de las mujeres, como también las que reconocen y prohíben diversas formas de violencia contra la mujer. Las leyes relevantes para nuestra investigación son:


Las leyes de familia en Bosnia y Herzegovina
Las leyes criminales en Bosnia y Herzegovina
La Ley de protección contra violencia doméstica
La Ley de protección de información personal


De todos modos, en ninguna de estas leyes hay provisiones específicas sobre la violencia relacionada con la tecnología.

Bosnia y Herzegovina es signataria de varios acuerdos internacionales que contribuyen a proveer un marco para la elaboración o enmienda de la legislación nacional pertinente a fin de prohibir la VCM relacionada con la tecnología y ofrecer reparación por su impacto. Estos acuerdos internacionales son:


Convenio europeo para la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales, 2002
Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales, 2012
Declaración universal de los derechos humanos, 1948
Convenio sobre ciberdelincuencia, 2006
CEDAW, 1993


Sin embargo, rara vez se los invoca con éxito.

El marco legal está lleno de obstáculos que impiden a las sobrevivientes de violencia relacionada con la tecnología el acceso a reparación legal. Hay muy pocos/as abogados/as que se dediquen a derechos en internet en el país y las sobrevivientes rara vez van a la justicia a través de demandas civiles porque el proceso es muy caro. En cuanto a las sanciones penales, las autoridades de aplicación de la ley parecen ser la barrera más importante para que las mujeres accedan a la justicia en casos de VCM relacionada con la tecnología.

La policía es el primer punto de contacto de las mujeres que enfrentan violencia, pero parece poco equipada para lidiar con VCM relacionada con la tecnología. En los tres casos, el primer paso que dio la sobreviviente fue acudir a la policía – sin embargo, ninguna recibió ayuda. Las actitudes discriminatorias hacia la mujer, la percepción de que la amenaza no es violencia y la incapacidad para tomar con seriedad el acoso cometido en línea o por teléfono conspiraron para que las mujeres quedaran con pocos recursos.

En el caso de Alma, la policía no tomó en serio su denuncia de que era acosada y de divulgación en línea de su información personal. La única respuesta que recibió fue “es sólo amor”, lo que dejó a Alma completamente desprotegida.

Mientras Nina y su novio recibían amenazas abiertas a través de mensajes por teléfono móvil, lo que se prolongó por dos meses, la policía no tomó seriamente el caso. Aún cuando Nina y su pareja presentaron todos los mensajes recibidos como prueba de la amenaza, la policía reaccionó recién cuando la pareja de Nina fue atacada y golpeada por el abusador.

En el caso de Sandra, víctima del falso perfil de Facebook que la difamaba y desacreditaba, la policía dejó en claro que a menos que las leyes mencionen explícitamente la VCM mediante el uso de TIC, no había nada que pudieran hacer para perseguir y procesar al perpetrador.

El Departamento de Policía Federal toma casos de violencia relacionada con la tecnología con seriedad solamente cuando se refieren a pornografía infantil o hay sospechas de ella. Hay varios casos de pornografía infantil que se resolvieron con éxito. De todas maneras, la violencia contra las mujeres no recibe la misma atención.

A pesar de que existe un departamento de ciberdelincuencia, hay poca información pública sobre sus investigaciones. No hay certeza de que esté equipado como para tratar casos de violaciones contra individuos, pues tiende a concentrarse sólo en violaciones a sistemas de alta tecnología como fraudes bancarios o irrupción en sistemas de seguridad. Ninguna unidad reconoce la violencia contra las mujeres relacionada con la tecnología ni aborda aspectos relacionados con el género.

V. Justicia mediante la reparación corporativa

i. Empresas de telefonía

Las dos mujeres acosadas por teléfono móvil – Alma y Nina – se pusieron en contacto con sus proveedores de servicio, BH TELECOM y M:tel. Solicitaron a las empresas el bloqueo del número de los acosadores para impedir que sigan contactándose. Ninguna de las dos empresas cumplió.

En el caso de Nina, el perpetrador había adquirido una tarjeta SIM prepaga, que no requería verificación de identidad.3 En la práctica, las empresas no saben quién usa sus tarjetas SIM prepagas porque no hay obligación de registrarse. La mayoría de las empresas de telefonía móvil sólo requieren registro para números fijos o para conexiones móviles pospagas – para las cuales los/as solicitantes deben firmar un contrato luego de proveer una identificación y pruebas de su domicilio. Más aún, en el caso de Nina, el perpetrador cambiaba de tarjetas SIM prepagas demasiado a menudo como para que sea posible algún nivel de monitoreo.

En el caso de Alma, el perpetrador la llamaba y acosaba todos los días. Cuando Alma intentó quejarse ante BH TELECOM, le informaron de una norma que dice que si alguien recibe tres o menos de tres llamadas desde el mismo número dentro de un período de 24 horas, el número no puede ser bloqueado. Sólo cuando los llamados son más de tres y se realiza una denuncia por acoso, la empresa puede actuar. El abusador de Alma conocía estas normas, por lo que nunca la llamaba más de tres veces en un día. Esta norma, sin embargo, no aparece por escrito en ningún lugar del sitio web de la empresa proveedora. Tampoco queda claro, en caso de que un número sea bloqueado, si la empresa bloquea por completo el número de esa persona, o sólo bloqueará la conexión entre los números del perpetrador y la víctima.

Por consiguiente, en los casos de Alma y Nina, las respuestas de las empresas proveedoras del servicio de telecomunicaciones fueron rápidas pero carentes de toda efectividad. No pudieron – y tampoco quisieron – identificar al perpetrador detrás del número como tampoco impedir que los perpetradores se contactaran con las mujeres.

Otra materia de preocupación es con cuanta facilidad está disponible la información personal. Una lectura de las políticas de BH TELECOM mostró que todo/a usuario/a registrado/a cuenta con el ‘privilegio’ de que sus números de teléfono y domicilio figuren en la guía o directorio telefónico público de la empresa. Para acceder a esta información, sólo es necesario saber el nombre completo de una persona. Existe provisión de suprimir la información personal del directorio; sin embargo, no existe como regla escrita en ningún lugar del sitio web de BH TELECOM ni en la información que provee a sus usuarios/as. Como resultado, los perpetradores pueden acceder fácilmente no sólo al número telefónico de sus víctimas, sino también al lugar exacto donde viven.

ii. Redes sociales

El abusador de Alma utilizó YouTube para perpetrar su violencia. Usando fotos de Alma, creó un “montaje de amor” por ella y lo subió a YouTube. En el video, usó el nombre completo de ella. Alma se contactó con YouTube para explicarles la situación y pedirles que eliminaran ese contenido. YouTube le envió un formulario, que ella completó y devolvió. De todos modos, nunca respondieron ni eliminaron el video.

En el caso de Sandra, se abrió un falso perfil de Facebook usando fotos personales robadas de su verdadero perfil, con información sobre ella (que incluía a qué escuela asistía y la ciudad donde vivía) y falsa información que la presentaba como trabajadora sexual. Este falso perfil estuvo en línea desde diciembre de 2013 hasta el 22 de febrero de 2014.

Si bien muchas personas denunciaron ese falso perfil en nombre de Sandra, Facebook finalmente lo eliminó solo después de que Sandra misma lo denunciara. Sandra siguió este procedimiento de denuncia:

Denunciar/Bloquear —- Envía tu denuncia (Denuncia la cuenta XY) —- Esta biografía pretende ser yo o alguien que conozco —- Pretende ser yo —- Por tu seguridad, debes reingresar tu contraseña antes de continuar. Contraseña: ________ —- Ingresa tu número de teléfono —— Ingresa el código recibido en tu teléfono: _______

Luego de 30 minutos, Facebook eliminó el falso perfil.

De todos modos, Sandra no conocía las opciones y procedimientos para realizar una denuncia o eliminar un perfil falso hasta que OWPSEE se contactó con ella. OWPSEE la ayudó a denunciar el perfil siguiendo el procedimiento señalado arriba, y también le brindó información básica acerca de cómo hacer que sus fotos e información sean privadas, a fin de impedir que la información se divulgue.

VI. Justicia por intermedio de otros actores

Durante el tiempo en que el falso perfil de Sandra se mantuvo en línea, los principales sospechosos eran, con toda probabilidad, alumnos de la escuela a la que asistía su hijo. Varios de los “amigos” de ese perfil falso pertenecían a la escuela, que contaba con una red WiFi abierta y gratuita. Incluso aún antes de que se configurase el falso perfil, los niños molestaban al hijo de Sandra ofendiéndola a ella.

Por lo tanto, Sandra consideró que la escuela podría ser uno de los actores fundamentales para ayudarla a descubrir al perpetrador, si es que era uno solo.

Sandra creía que lo menos que podía hacer el director de la escuela sería llamar a una reunión de padres, que a su vez podrían hablar con sus hijos y explicarles que esta clase de “juegos” no estaban bien y podían lastimar. Sin embargo, el director y la administración de la escuela no consideraron que tratar el caso de abuso fuese responsabilidad de la institución.

VII. Agencia y análisis de las sobrevivientes

Las tres sobrevivientes se sintieron completamente desprotegidas por el Estado y sin posibilidades de hacer algo por ellas mismas. No sabían a quién acudir y se sintieron aisladas en su lucha. El elemento más preocupante que surge de los relatos es que ninguna de ellas sintió que se hacía justicia en ningún momento, o por lo menos en forma significativa. La justicia puede tener muchos significados, pero para estas mujeres significaba atrapar y sancionar a los perpetradores. Esto, pensaban, serviría de advertencia para otros potenciales abusadores.

Las mujeres sintieron que los daños causados a su vida y reputación continuaron incluso después de que la violencia en sí se detuvo, y que continuarían afectándolas por mucho tiempo o por siempre. Se dieron cuenta de que si se publicaba en línea algo sobre ellas, permanecería allí para siempre.

Hoy, Sandra tiene miedo de que alguien encuentre artículos sobre su perfil falso, lo que puede provocarle dolor y humillación a sus hijos/as que ahora cursan la escuela superior. Alma espera un bebé, pero aún no está segura de que su abusador se haya “dado por vencido”. Todavía circula en línea un video de ella (aunque sin su información personal) y llegó a sus oídos que Admir estaba escribiendo un libro sobre su vida, en el que podría nombrarla. No está segura acerca de si aún tendrá fotos de ella o de cómo o cuándo las podría usar. La acosó durante cuatro años y, como ella dice, “Incluso ahora, cada vez que suena el teléfono, siento escalofríos”.

Un ejemplo de agencia de las mujeres surge en dos de las tres historias, en las que las mujeres decidieron publicar sus historias en otros portales en línea. Allí pudieron hablar libremente de sus casos porque necesitaban que su lado de la historia fuese escuchada. Sandra cuenta que se sintió aliviada luego de que un portal en línea la entrevistara, porque aunque la atención de los medios no contribuyó significativamente a ayudarla en su caso, trajo el problema de la VCM relacionada con la tecnología y la falta de reparación legal para las sobrevivientes a la atención del público.

VIII. Recomendaciones

Todas las mujeres y niñas deberían ser conscientes de las amenazas y peligros potenciales que pueden sufrir en línea. Según nuestra investigación, tomar medidas preventivas parece ser la manera más efectiva de que las mujeres se protejan en línea y reduzcan las posibilidad de ser víctimas de VCM relacionada con la tecnología.

En el nivel de la comunidad, necesitamos más acciones de concientización sobre este tema entre mujeres y niñas – y también entre hombres y niños. Debería incluirse a diversas organizaciones – no solo grupos de mujeres – en acciones contra la violencia hacia las mujeres. Las escuelas deberían incluir programas especiales para educar a estudiantes sobre VCM relacionada con la tecnología y deberían implementar protocolos que respondan satisfactoriamente ante casos de acoso y bullying.

Las organizaciones no gubernamentales locales (ONG) deberían trabajar para presionar al gobierno para que cambie las leyes actuales. También deberían desarrollar campañas que reúnan datos acerca de cuántas mujeres y niñas usan tecnología y cuántos casos de violencia ocurren.

Las empresas proveedoras de servicios de telecomunicaciones, las plataformas de redes sociales y otras intermediarias necesitan reconocer que un alto porcentaje de sus usuarias son mujeres y niñas, por lo que tienen la responsabilidad de hacer que los datos de sus usuarias estén seguros y a salvo. No hacerlo significa facilitar que los perpetradores victimicen a mujeres y niñas.

La policía y las autoridades legales necesitan mejor capacitación para reconocer las formas en que se perpetra la VCM a través de las TIC, y el hecho de que este tipo de violencia encaja dentro de la jurisdicción de determinadas leyes nacionales y tratados en concordancia.

Puesto que Bosnia y Herzegovina se encuentra trabajando para convertirse en miembro de la Unión Europea (UE) y ya ha firmado convenciones internacionales relevantes, la presión de otros países de la UE es importante para que el gobierno reconozca la necesidad de enfrentar la violencia contra las mujeres relacionada con la tecnología.

Anexo 1: Extractos de la Constitución

Artículo II: Derechos humanos y libertades fundamentales

1. Derechos humanos. Bosnia y Herzegovina y ambas Entidades garantizarán el nivel más alto de derechos humanos y libertades fundamentales internacionalmente reconocidos. Para tal fin, se constituirá una Comisión de Derechos Humanos para Bosnia y Herzegovina como provee el Anexo 6 del Acuerdo Marco General.

2. Normas internacionales. Los derechos y libertades que establece el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales tendrán vigencia directamente en Bosnia y Herzegovina. Las mismas tendrán prioridad sobre cualquier otra ley.

3. Enumeración de derechos. Toda persona dentro del territorio disfrutará de los derechos humanos y libertades fundamentales que se mencionan en el párrafo 2 que antecede; entre estos se incluyen:

a) El derecho a la vida.
b) El derecho a no ser sometido/a a tortura o a tratamiento o castigo inhumano o degradante.
c) El derecho a no ser sometido/a a esclavitud o servidumbre ni a realizar trabajos forzados o compulsivos.
d) El derecho a la libertad y la seguridad de la persona.
e) El derecho a una audiencia justa en materia civil y penal, y otros derechos relativos a los procedimientos penales.
f) El derecho a una vida privada y familiar, a un hogar y correspondencia.
g) Libertad de pensamiento, conciencia y religión.
h) Libertad de expresión.
i) Libertad de reunión pacífica y libertad de asociación con otras personas.
j) Derecho a contraer matrimonio y fundar una familia.
k) El derecho a la propiedad.
l) Derecho a la educación.
m) Derecho a la libertad de movimientos y residencia.

4. No discriminación. El disfrute de los derechos y libertades que establece este Artículo o los acuerdos internacionales listados en el Anexo I de esta Constitución será garantizado para todas las personas que habiten en Bosnia y Herzegovina sin discriminación alguna, ya sea de sexo, raza, color, idioma, religión, opinión política u otra, origen nacional o social, asociación con una minoría nacional, propiedad, nacimiento o cualquier otra condición.

6. Implementación. Bosnia y Herzegovina, y todos los tribunales, agencias, órganos de gobierno e instrumentaciones operadas por o dentro de las Entidades, deben cumplir y respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales referidas en el párrafo 2 que antecede.

[1] La ‘región’ se refiere a los países de la ex Yugoslavia (Bosnia y Herzegovina, Croacia, Macedonia, Montenegro, Serbia, Eslovenia)

[2] Ver extractos de la Constitución en el Anexo 1.

[3] Para más detalles, léase Dynamic of Technology-related VAW.

Esta investigación forma parte del proyecto “Basta de violencia: derechos de las mujeres y seguridad en línea” de APC, financiado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Holanda (DGIS).

Year of publication

2015

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