Ciencia, tecnología y género - la transgresión es necesaria

Del
11 al 15 de septiembre de 2006 se realizó en la Universidad de
Zaragoza el VI Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología y Género. Se trata de una reunión bienal que se
realiza ininterrumpidamente a ambos lados del Atlántico, desde
que la Dra. Eulalia Pérez Sedeño iniciara la
convocatoria en la Universidad Complutense de Madrid en 1996.


La
importancia intelectual y política de esta idea puede
resumirse diciendo que cada Congreso Iberoamericano de Ciencia,
Tecnología y Género es tres veces subversivo: subvierte
la centralidad de los hombres y la marginalidad de las mujeres en la
ciencia produciendo una mirada desde el género; la relación
entre centro y periferia en la construcción del conocimiento
al ubicarse en la región iberoamericana; y la hegemonía
de la lengua inglesa en la producción científica y
tecnológica permitiendo que el español y el portugués
se constituyan en los idiomas oficiales fortaleciendo las propias
identidades y las propias formas de categorizar las experiencias.


La
primera versión en América Latina la llevó
adelante la Red Argentina de Género, Ciencia y Tecnología
(RAGCyT) en 1998, coordinada por Ana Franchi, Silvia Kochen y Diana
Maffía del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género
de la Universidad de Buenos Aires. Y desde entonces se reeditó
en Panamá (2000), Madrid (2002) y México (2004),
siempre en ámbitos académicos de primer nivel.


En
Zaragoza la excelente organización fue coordinada por Consuelo
Miqueo, y estuvo a cargo de Carmen Magallón Portolés,
María José Barral Morán, Isabel Delgado
Echeverría y Teresa Fernández Turado. Participaron
255 asistentes de 14 países, y en la semana se realizaron
5 conferencias (la de apertura estuvo a cargo de la Dra. Diana
Maffía, de Argentina), 4 mesas redondas, 18 sesiones temáticas
(con 198 ponencias y posters) y 2 talleres (uno muy convocante, “La
subjetividad fragmentada o el precio de la transgresión”, a
cargo de la cubana Lourdes Fernández Rius).


Nuestro
país [Argentina] estuvo representado, además de la Conferencia
Inaugural de Diana Maffía (“Luces y sombras sobre el
escenario: las mujeres en CyT+D+I. De las estadísticas a la
autoridad perceptiva”) por la Dra. Noemí Girbal, única
mujer del Directorio del Conicet (“El sexo de la ciencia.
Diagnóstico de paridad de género en el sistema
científico argentino: Conicet, Cin, Crup”), la Dra. Silvia
Kochen, de la Ragcyt (Mesa Redonda: “Ciencia, salud,
biotecnologías y calidad de vida de las mujeres. Diferencias e
igualdades: armas de doble filo”), la Lic. Karina Felitti, de
Flacso (junto a Gloria Bonder: “Más allá de las
estadísticas: análisis de situación, necesidades
y capacidades de científicas iberoamericanas en el campo de la
salud y recursos estratégicos para el fortalecimiento de sus
carreras profesionales”) y la Lic. Gloria Bonder, de Flacso (Mesa
Redonda: “Presente y futuro de las redes iberoamericanas de género
en ciencia, tecnología y salud”)


La
Dra. Kochen y la Dra. Maffía, de la Red Argentina de Género,
Ciencia y Tecnología (RAGCyT) participaron de la comisión
de redacción de las Conclusiones y Recomendaciones con las que
Eulalia Pérez Sedeño dio cierre al evento. El próximo
encuentro será en 2008 en La Habana, sede ofrecida por Lilliam
Álvarez Díaz, Vice Ministra de Ciencia, Tecnología
y Medio Ambiente de Cuba.


A
continuación, se transcriben las Conclusiones y
Recomendaciones del VI Congreso Iberoamericano de Ciencia,
Tecnología y Género.



Conclusiones



  • Ha aumentado
    cualitativa y cuantitativamente la investigación en los
    distintos temas de investigación de ciencia tecnología
    y género.


  • Se han puesto de
    manifiesto las diversas realidades de los países de
    Iberoamérica aunque constatando el peso que en todos ellos
    tienen las variables de género, etnia y clase social, con
    referencia a la cultura y los derechos humanos.


  • Se ha observado un
    avance de la participación de mujeres de C y T en cuanto a la
    incorporación al sistema. Pero sigue existiendo una
    segregación horizontal respecto a su presencia en las
    distintas disciplinas. En especial, hay que subrayar lo que está
    sucediendo en ingeniería informática y ciencias de la
    computación, donde la disminución de mujeres en todos
    los niveles es continua, analizándose las causas: falta de
    modelos, masculinización de la imagen de estas carreras,
    procesos de socialización y falta de incentivos previos.
    Justo en las áreas con mayor inversión es donde hay
    menor presencia de mujeres, y una segregación vertical
    respecto a su presencia en los puestos de poder. Se ha observado así
    mismo que una mayor preparación de las mujeres no
    correlaciona con mayor salario.


  • Es necesario
    concienciar a las mujeres que ocupan puestos relevantes para que
    presten su apoyo a la promoción de las jóvenes
    investigadoras.


  • Resaltar la
    importancia de construir genealogías, redes y comunidades de
    conocimiento. Destacar la historia de mujeres y sus experiencias
    personales para establecer modelos de referencia, para docentes y
    estudiantes jóvenes.


  • Valorar el contexto
    de educación y transmisión, en la construcción
    y producción de ciencia y tecnología


  • Se han puesto de
    manifiesto las preocupaciones específicas de las jóvenes
    investigadoras respecto a su situación en relación con
    la conciliación de su carrera profesional y vida privada.


  • Es necesario
    subvertir la organización profesional (el trabajo
    profesional) de modo que los individuos – mujeres y hombres por
    igual – puedan disponer de su tiempo para desarrollar una vida
    privada plena y rica.


  • Se han identificado
    y sacado a la luz los mecanismos de neutralización de las
    aportaciones de las mujeres a la ciencia y la tecnología: la
    usurpación o apropiación de lo conseguido por ellas,
    la devaluación, el silenciamiento o lapsus genealógico


  • Se ha discutido
    sobre poder y género ahondando en la insuficiencia del acceso
    de las mujeres al poder, si éste no va acompañado de
    voluntad social desde el feminismo.


  • Hay que ampliar y
    difundir la crítica feminista de la ciencia al enfoque bélico
    de la I+D. La violencia (social, simbólica, interpersonal y
    en situaciones de conflicto bélico) afecta a las mujeres de
    un modo dramático y específico.


  • Se aboga por una
    racionalidad regida por la lógica de la sostenibilidad de la
    vida.


  • Valorar las culturas
    tradicionales, como saberes pertinentes, en ciencia tecnología
    y salud.


  • Es necesario revisar
    las teorías científicas sobre los cuerpos y
    subjetividades de las mujeres.


  • Es preciso valorar
    los modos en que las diversas tecnologías afectan los cuerpos
    y las vidas de las mujeres de modo que muchas veces afectan su
    autonomía.


  • Se ha subrayado la
    necesidad de considerar los aspectos afectivos en la educación
    con perspectiva de género.


  • Se propiciaron
    nuevas discusiones epistemológicas y críticas,
    provenientes tanto de la filosofía feminista, como de las
    distintas ciencias sociales, biológicas y físicas.


  • Se ha puesto de
    manifiesto la ceguera de género en los estudios sobre
    desarrollo sostenible.


  • Las mujeres deben
    constituirse en fuente de reconocimiento de las ‘otras’ como
    semejantes, con poder y, sobre todo, con autoridad perceptiva y
    epistémica



Recomendaciones


  1. Favorecer la investigación en C y T desde la perspectiva de
    género y en CTG.



  2. Recopilar datos fiables y desagregados por sexos sobre la situación
    de las mujeres en C y T. Los datos deben ser públicos,
    accesibles, visualizados y actualizados.



  3. Tener en cuenta los diagnósticos sobre la situación de
    las mujeres en C y T para elaborar políticas de igualdad de
    oportunidades, trato y resultados.



  4. Incorporar en los comités editoriales, comités
    asesores o comités científicos personal experto en
    estudios de género que garanticen un arbitraje o evaluación
    de calidad.



  5. Evitar el sexismo en los textos y comunicaciones científicas,
    así como en todos los documentos administrativos.



  6. Favorecer la investigación en ciencia, tecnología y
    sociedad en consorcios internacionales



  7. Incluir como ítems evaluables en los CV investigadores los
    trabajos de investigación realizados con perspectiva de
    género por investigadoras de cualquier área, en
    especial en aquellas áreas con menor número de mujeres
    que contribuyan a evidenciarlo.



  8. Poner en marcha medidas que favorezcan la crianza de hijas e hijos.
    Servicios de guarderías en las universidades, subvención
    de servicio de guardería para eventos fuera de horarios
    escolares.



  9. Estimular con medidas concretas (becas, proyectos de investigación)
    la participación de mujeres jóvenes en la ciencia.



  10. Promover de manera particular el ingreso y desarrollo de mujeres en
    áreas con inflarrepresentación de las mujeres, como
    ingenierías (en especial ingeniería informática),
    física, matemáticas.



  11. Realizar acciones formativas para el profesorado de todos los
    niveles, que utilicen el género de manera transversal en
    diferentes materias y titulaciones, que incluyan, también,
    asignaturas específicas sobre igualdad.



  12. Favorecer el acceso de las mujeres a las nuevas tecnologías
    de información y comunicación, mediante acciones
    específicas.



  13. Tener en cuenta la implicación de los aspectos afectivos en
    la introducción de la perspectiva de género en la
    enseñanza.



  14. Instaurar prácticas profesionales (horarios, tiempo de
    reuniones, etc.) que permitan el desarrollo de una vida personal
    rica y plena para mujeres y hombres por igual



  15. Poner en práctica de modo inminente y manteniendo un
    seguimiento todos los acuerdos de los gobiernos, en políticas
    sobre C, T y G.



  16. Realizar análisis reales de impacto de género de todas
    las políticas públicas y en todos los niveles
    (estatal, autonómico, local).



  17. Incorporar la perspectiva de género y feminista en todos los
    estudios, en especial en aquellos destinados a promover un
    desarrollo sostenible



  18. Propiciar la construcción de puentes entre los saberes
    tradicionales y la validación del conocimiento científico.






Diana Maffía (dianahATspeedy.com.ar)