Illustración por Constanza Figueroa para GenderIT.org
El movimiento por los derechos de las personas trans, ha sido una lucha constante por obtener visibilidad, despatologizar nuestras identidades y lograr la igualdad de derechos, en una sociedad que con frecuencia nos priva incluso de la más básica dignidad humana. Este esfuerzo, que comenzó como un grito por la aceptación y el reconocimiento, ha sido una valiosa batalla por la justicia social en la historia reciente. Sin embargo, en el último tiempo ha surgido un fenómeno alarmante dentro del mismo movimiento: activistas trans y detransicionistas trabajando con grupos de extrema derecha para atacar los derechos de la población trans. Este artículo aborda las complejidades de este fenómeno, centrándose en el impacto del acoso digital como herramienta de polarización y violencia.
Aquellas personas que históricamente hemos luchado contra la opresión, ahora nos vemos atacadas desde el interior de nuestros propios movimientos mediante estrategias propias de la extrema derecha, como son el acoso digital y la desinformación. La contradicción de que individuos trans se alineen con ideologías que niegan nuestros derechos y buscan deslegitimar nuestras identidades, es un recordatorio doloroso de cómo el odio puede infiltrarse incluso en los espacios más vulnerables.
Un fenómeno penoso: activistas trans y detransicionistas en la extrema derecha
Para entender el fenómeno de activistas trans que se alinean con grupos de extrema derecha, debemos reconocer la naturaleza profundamente contradictoria de esta acción. Las personas trans hemos sido históricamente marginalizadas, patologizadas y sometidas a diversas formas de violencia. La lucha por la visibilidad y la igualdad ha sido una forma de resistencia a la aplastante normatividad heterosexual y cisgénero. Ver a personas trans adoptar posiciones ideológicas que cuestionan nuestras existencias y se oponen activamente a la igualdad de derechos, es algo desconcertante aunque similar a otros fenómenos como es el caso de las mujeres cis anti aborto o los homosexuales anti gay o ex gays.
En el caso del ataque a los derechos de las personas trans, los activistas detransicionistas juegan un papel central. Se trata de personas que, habiendo transitado hacia una identidad de género diferente de la que se les asignó al nacer, han decidido revertir o interrumpir este proceso. Si bien las experiencias de personas que re-transitan de género y regresan a su género asignado al nacer merecen ser escuchadas y respetadas, algunas de estas personas se han convertido en influencers activistas que usan sus vivencias como plataforma para atacar los derechos trans. Esto es aprovechado por sectores anti-trans para crear narrativas dañinas sobre la detransición, reforzando la idea errónea de que las identidades trans son simples caprichos o una moda que se contagia por redes sociales. Existen activistas detransicionistas que reciben financiamiento de sectores de extrema derecha para desinformar e incidir en legislaciones anti-transgénero (Reed, 2024).
Esta forma de obtener visibilidad e ingresos se ha difundido a otros países donde activistas similares intentan convertirse en influencers del odio y piden donaciones en sectores afines a ideologías de extrema derecha para producir contenidos anti-trans. En mayo de 2024, activistas trans anti derechos cercanos al partido Republicano (partido político chileno de extrema derecha) imprimieron y entregaron cientos de folletos en el Congreso Nacional con contenido alarmista y desinformador sobre el derecho a la salud de las personas trans para impedir que se legislarán proyectos de ley que hacen referencias a infancias LGBTIQA+. Los contenidos publicados por estos activistas son luego ampliamente difundidos en redes sociales por cuentas que replican los contenidos de los partidos políticos de extrema derecha y los utilizan para acosar a otras personas.
Los activistas trans que apoyan ideologías de extrema derecha se vuelven aliados del mismo sistema que los margina, perpetuando su propia opresión. Estas personas colaboran activamente en la construcción de un discurso que rechaza las identidades trans y promueven retrocesos en los avances conseguidos en cuanto a derechos.
Este accionar está siendo replicado en varios países de la región donde organizaciones trans defensoras de derechos humanos están denunciando similares prácticas de ataque a políticas públicas utilizando los mismos contenidos fake que se vertieron antes en EE.UU y Europa.
El acoso digital: herramienta de violencia, división y desinformación
El acoso digital se ha convertido en una herramienta fundamental dentro de esta dinámica. Este tipo de violencia, que se camufla como una forma de "libertad de expresión" y “debate necesario”, tiene como objetivos deslegitimar y destruir. En el caso de las personas trans, el acoso digital no es un fenómeno aislado, sino una manifestación más de la violencia estructural que ha existido durante siglos. Las plataformas digitales, que en teoría deberían ser un espacio de expresión y comunidad, han sido cooptadas por individuos y grupos que las utilizan para difundir odio, desinformación y miedo hacia las personas trans.
Lo que hace aún más complejo el panorama es el ecosistema de desinformación que se genera alrededor del acoso digital. Los activistas que se alinean con la extrema derecha utilizan las plataformas digitales para propagar mentiras sobre la identidad de género, la transición y los derechos humanos (Leitner, Dorn, Morstatter, & Lerman, 2025). Este flujo de desinformación tiene un impacto doble. Por un lado, refuerza los prejuicios de aquellos que ya tienen actitudes hostiles hacia las personas trans, y por otro, crea confusión y desconfianza dentro del propio movimiento, exacerbando las tensiones internas y contribuyendo a la fragmentación de la lucha por la igualdad de derechos.
El impacto del acoso digital es desgarrador sobre todo para las personas trans más jóvenes. Estudios revelan que jóvenes y adolescentes transgénero enfrentan tasas más altas de acoso digital y consecuencias psicológicas más graves que sus pares cisgénero (Gower, Rider, Coleman, & Eisenberg, 2023).
Este impacto no se limita solo a las víctimas directas. Existen activistas trans y detransicionistas que además de acosar a otras personas trans, utilizan sus testimonios para alimentar el odio y el miedo en los medios de comunicación provocando un efecto profundo en la percepción pública.
A medida que los mensajes de odio se difunden en redes sociales, la sociedad comienza a adoptar una visión distorsionada y negativa de lo que significa ser trans. Este tipo de manipulación de la narrativa tiene graves consecuencias para la vida de las personas trans. Los discursos de odio y desinformación no solo polarizan el debate sobre nuestros derechos, sino que también proporcionan una justificación para que políticos de extrema derecha promuevan políticas excluyentes y persecutorias contra la población trans. Esta desinformación socava las leyes de protección y crea un clima político y social hostil, dificultando la implementación de políticas inclusivas en áreas como la salud, la educación y el empleo.
En el caso de Chile, activistas trans de extrema derecha y destransicionistas se aliaron con parlamentarios de este sector para intentar eliminar el primer programa público de acompañamiento a infancias trans del país (PAIG) utilizando el acoso digital y la desinformación contra otras personas trans defensoras de la iniciativa. Integrantes de la asociación OTD Chile que trabajan por la defensa y promoción de los derechos humanos de las personas trans desde hace más de una década, sufren constantes ataques de acoso y difamación en redes sociales por parte de activistas trans anti derechos y destransicionistas.
Misma situación afecta a muchas otras personas defensoras de derechos trans, desde familiares que apoyan la causa, hasta profesionales de la salud que atienden pacientes trans. Un caso emblemático es lo que ocurre con Emilia Schneider, la primera diputada transgénero electa en Chile el año 2021, quien es blanco constante de acosos digitales por parte de políticos de extrema derecha y sus seguidores mediante ridiculizaciones a su cuerpo, insultos y otras descalificaciones personales. Cuando se ha involucrado en el apoyo a legislaciones favorables a las personas trans, suele ser acosada por activistas trans anti derechos y detransicionistas, los que se suman a activistas anti-género, anti-aborto y negacionistas de la dictadura.
Estrategias contra el acoso digital y cómo reforzar la solidaridad trans
Para contrarrestar el impacto del acoso digital y la polarización dentro del movimiento trans, es fundamental abordar este fenómeno desde varias perspectivas. Por un lado a nivel comunitario debemos promover la educación y difusión de información que está validada por estudios serios y no politizados por sectores extremistas. Por ejemplo, en el caso de la salud trans, la mayoría de la información científica al respecto proviene del norte global donde ya existen desde hace varios años organizaciones médicas de extrema derecha que se dedican a difundir estudios acomodados a sus ideologías anti género, que luego son replicados en países como Chile sin buscar las fuentes de la información y sus reales intenciones.
También podemos recomendar e incentivar prácticas para enfrentar el acoso en nuestras comunidades tales como: no confiar en perfiles falsos que simulan amistad, separar las cuentas de redes sociales personales de las del trabajo, intentar no responder a los mensajes de acoso y bloquear las cuentas de acosadores, revisar publicaciones pasadas con información comprometedora que pueda ser utilizada por quienes acosan y difaman, revisar frecuentemente los ajustes de privacidad de nuestras cuentas, guardar las evidencias de los acosos (capturas de pantalla, videos, audios, etc) para poder hacer las denuncias necesarias y compartir datos de asesoría legal especializada.
Por su parte las plataformas digitales deben asumir su responsabilidad en la moderación de contenido. Es necesario que se detenga de manera proactiva la propagación de discursos de odio y el acoso, y que las herramientas de denuncia sean accesibles y eficaces. Los algoritmos de las plataformas también deben ser revisados para evitar que amplifiquen contenidos de odio. Las políticas de moderación deben ser claras y proteger a las personas trans. Mientras que a nivel social y político, debemos crear conciencia y exigir mejoras a la leyes que regulan el tema.
El movimiento trans también debe volver a sus raíces de solidaridad y apoyo mutuo. La polarización interna solo favorece a quienes desean dividirnos y debilitarnos.
Es esencial crear espacios seguros, tanto en línea como fuera de ella, donde nuestras identidades sean validadas y respetadas. La solidaridad trans debe convertirse en nuestra mayor fortaleza frente a los ataques. Necesitamos una solidaridad inclusiva que evite que las fracturas internas sean utilizadas por fuerzas externas para deslegitimarnos. Una solidaridad que también sea consciente de que el acoso digital no es igual para todas las personas trans ya que las personas racializadas y las que no tienen cis passing experimentan mayores niveles de violencia digital y física. El racismo y la xenofobia solo sirven a esa misma extrema derecha que quiere eliminarnos.
Frente a este panorama, el diálogo, la unidad, la educación y el rechazo a la violencia, tanto física como digital, son más urgentes que nunca. La lucha por la igualdad de derechos para las personas trans sigue siendo un desafío monumental y solo a través de la solidaridad, el respeto y la lucha conjunta podemos garantizar que nuestras vidas y derechos no sean eclipsados por los intereses políticos y el odio de quienes atacan nuestras existencias.
Footnotes
BIBLIOGRAFÍA
Gower, A. L., Rider, G. N., Coleman, E., & Eisenberg, M. E. (2023). Gendered differences in experiences of bullying and mental health among transgender and cisgender youth. Journal of Youth and Adolescence, 52, 1234–1249. https://doi.org/10.1007/s10964-023 01786-7
Leitner, M., Dorn, R., Morstatter, F., & Lerman, K. (2025). Characterizing network structure of anti-trans actors on TikTok. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2501.16507 arXiv+2
Reed, E. (2024, julio 29). Chloe Cole Testifies She Makes Up To $200,000 Opposing Trans Care. Erin In The Morning. https://www.erininthemorning.com/p/chloe-cole-testifies she-makes-up
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